Histórico
23 mayo 2011Jose David López

Descenso Europa: Los clásicos también se hunden

Pueden haber tocado el cielo, ser protagonistas durante una época y hasta haber generado una incansable fábrica de talentos emergentes. Equipos que alcanzaron la gloria continental en otro momento, que disfrutaron de los mejores jugadores del mundo y que arrastran una enorme masa social. Sin embargo, el máximo equilibrio y equidad existentes hoy en día en el fútbol de primer nivel, castiga las decisiones erróneas y los fallos sobre el terreno de juego. Y en este contexto de venganza constante, clubes míticos se encuentran involucrados en objetivos que habían olvidado y en metas muy alejadas de los focos del éxito.

Con escenas dolorosas, llantos multiplicados en las gradas y momentos que deben unir más que nunca a quienes empujan cada semana esos sueños deportivos, el descenso aparece como máximo condena. Una mala gestión deportivo-financiera, incapacidad para controlar las cuentas en tiempos de crisis o simplemente una racha negra de resultados, mortifican cualquier sentimiento. Sampdoria, Deportivo de la Coruña, Lens o Eintracht de Frankfurt, lloran su descenso, un golpe que puede arrastrar problemas mucho más serios.

Sampdoria (Un Scudetto, Una Recopa y Cuatro Coppas): Quizás el descenso más doloroso e inesperado de cuantos nos deja la actual temporada. Marasi empezó el curso ilusionándose con su participación en la previa de la Champions League, en la que sólo un gol postrero de Rosenberg (entonces jugador del Bremen), les privó de recuperar su nombre continental. Los dorianos son pasionales, coloristas, ruidosos y tremendamente confiados, por ello, jamás pensaron que una serie de malas decisiones a nivel directivo, le hundirían de golpe. Riccardo Garrone, el presidente, decidió vender en cuestión de días a sus dos grandes estrellas, Cassano y Pazzini. Ellos les habían colocado en Europa, les habían permitido volver a soñar y eran el único activo de talento en la plantilla genovesa. Malvendidos, con polémicas servidas y sin reinvertir acertadamente esos euros, la llegada de Macheda o Maccarone no fue suficiente y la Samp, mítica, se marchó a Serie B. Una pérdida enorme para la ciudad y para el campeonato, que pierde un Derbi genovés, único.

Deportivo de la Coruña (Una Liga, Dos Copas y Tres Supercopas): Pocas veces he visto dos minutos de descuento en el que un equipo sufra un descenso por una sencilla razón, su alarmante falta de remate. Hasta tres ocasiones con la portería a favor, con el remate limpio y con la portería de cara para despejar temores, tuvieron los coruñeses en el descuento del último partido de Liga ante el Valencia. Les bastaba un gol para eludir el fantasma de un descenso en el que hacía semanas habían dejado de lado, pues la dinámica había mejorado. Sin embargo, el castigo final se fraguó a base de resultados inesperados en su contra pero, sobre todo, a raíz del mismo problema de todo el curso, no gozar de hombres capaces de rematar. Sin gol, con graves problemas para pagar las últimas nóminas de sus jugadores y obligado a probar con jugadores de nivel más que deficiente, el proyecto de lotina parecía condenado pese a que cueste asimilarlo. Riazor lo sabía. Ahora lo empujará de nuevo.

Lens (Una Ligue 1 y Dos Copas Liga): Hace poco más de una década, el equipo cosmopolita Les Sang et Or, levantaba su primera corona nacional en un final de campeonato apoteósico que evitaba la sorpresa del humilde Metz. Llegaron los días históricos del Fellix Bollaert, con esa afición tan caliente y musical, instalada siempre en un lateral del estadio y no en los fondos como la mayoría de hinchas. Hace unos años el mítico Papin no pudo salvarles y es cierto que se había convertido ya en un equipo ascensor, pero la fidelidad en un proyecto directivo a cargo de Gervais Martel (lleva un cuarto de siglo en el cargo), nunca había perdido la fe. Cesado Wallemme tras una mala primera vuelta, el rumano Laszlo Boloni tampoco pudo remediar lo imposible. Perdemos color, perdemos el Derbi del Norte.

Eintracht Frankfurt (Una Copa UEFA y una Bundesliga): Cuando un equipo finaliza la primera vuelta en zona de Europa League, resulta casi imposible pensar que sus días mese después acabaran tocando fondo en la Bundesliga 2. Ese sueño y posterior pesadilla se ha reproducido dolorosamente en Frankfurt. Con Mikael Skibbe, el equipo tenía fuerza, había encontrado su goleador en Gekas y sacaba puntos interesantes a domicilio. Y sin explicación, un día la confianza se pierde, llegan los malos resultados y el equipo se ve incapaz de elevar la moral. Cesado Skibbe, tampoco el veterano Christoph Daum logró evitar la caída libre. Una sola victoria en los últimos diecisiete partidos de Bundesliga, le llevaron al segundo nivel casi como castigo por sus enormes deficiencias globales. Perdió su alma. Increíble en un club que mete cada partido a más de 45.000 espectadores de media en el lujoso Commerzbank Arena.

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