Histórico
29 enero 2011Jose David López

Copa Asia: Japón Vs Australia, exotismo antagónico

Me pregunté estos días en constantes ocasiones y sin aclarar una postura demasiado razonable, el porqué la cultura japonesa tiene tanto atractivo para los occidentales. Es curioso pero en Japón, tildada por otra parte de ser una sociedad cada día menos oriental y sí mucho más europea en sus nuevas generaciones, ocurre algo parecido. Esa analogía y cariño mutuo se ha ido asentando y el fútbol es uno de los mejores ideogramas para ello, pues su capacidad para despertar sensaciones y para levantar sentimientos, es insuperable. La J League copia desde la distancia la heráldica, colores y escenarios de Europa y aquí, su entrañable lucha, intento por progresar y dejar de ser comparsa, ha creado afición pro-nipón.

Lejos también de Europa pero mucho más yankee en sus conceptos de vida y en cómo predominan otros deportes por encima del que denominamos rey en Occidente, Australia nos descubre su exotismo en cada esquina. Una sensación prehistórica en su naturaleza, agresiva en la fuerza como nación pero admirable en la sensación de libertad que emanan sus ciudades. Un clon estadounidense en lo que a las prácticas deportivas se refiere que, pese a todo, aún está más retrasado en nociones futbolísticas. Por eso, almacenó durante años las premisas e ideas que sus jugadores más brillantes adoptaban en el extranjero. Como la gran mayoría de ellos hizo carrera en Inglaterra, su físico, potencia y corpulencia se adhirió a su ADN sobre el césped. Una entereza antagónicamente opuesta a la que ofrece Japón, con lo que la final de la Copa Asia 2011 será una lucha entre ideas opuestas desde tiempos atávicos.

Una cita por el título que no se dio jamás porque Australia es casi primerizo en estas ‘guisas’ asiáticas y que tiene en los cuartos de final de la edición de 2007 su único marco ligeramente comparable. Entonces, tras el 1-1 final, Japón se llevó la victoria en la tanda de penaltis. Este sábado, el choque experimenta enormes cambios porque Japón ha progresado de manera notable y porque Australia es más experta que nunca y más fiable en tareas defensivas que ningún otro bloque del torneo. Uno combina, se asocia, se sacrifica por cada pelota y actúa como una orden compacta. El otro espera, arranca en velocidad, progresa a base de físico e intenta imponer su mayor contudencia en las áreas. No existen jugadores más experimentados que Cahill, Kewell o Schwarzer, algo altamente valorable en este tipo de finales tan equilibradas pero, a su vez, tampoco hay líderes talentosos tan eficientes como Honda, Endo o Hasebe.

La ausencia de Kawaga (lesionado en un dedo del pie y que puede estar fuera hasta final de campaña), obligará a Zacccheroni a optar seguramente por Hosogai (clave con su gol ante Corea). La otra corrección debe llegar en la línea defensiva donde regresaría en la pareja de centrales Yoshida, que fue expulsado en cuartos y que no llega a la solidez de los otrora mundialista (Marcos Tulio Tanaka o Nakazawa). Su altura le debe servir para hacer mejor frente al juego directo de Australia.

Los de Holger Osieck, que conoce perfectamente Japón porque dirigió a varios clubes de la J League, no tiene bajas y sí la moral alta tras golear y sacar los colores a Uzbekistán en semifinales. La aparición en escena del semi-desconocido McKay en banda izquierda, la gran eficacia rematadora de un liberado Kewell o el aspecto emocional, ya que esta ‘generación de oro’ Aussie no gozará de más oportunidades (se disolverá tras este partido), juegan a favor de los oceánicos. Un choque de estilos imperdible. Un campeón exótico para el mundo.

Síguenos también desde Twitter y Facebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche