Histórico
14 diciembre 2010Jose David López

Inter Porto Alegre: El éxito del nuevo siglo

Existen tres recuerdos imborrables cada vez que toca mirar atrás en el tiempo y analizar lo que dio de sí la historia del que, al menos para quien escribe, es el club brasileño de mayor brillantez en la última década: Internacional de Porto Alegre. El primero nació allá por los años 20 (lo pude leer en el libro oficial del club años atrás), cuando el Colorado ya lograba levantar torneos metropolitanos de Porto Alegre ante su histórico rival (Gremio). La epidemia de fiebre a escala mundial en 1918, quebró al equipo y, para renovarse posteriormente, acudió a la llamada Pandilla de la Canela Negra (pandillas de negros que jugaban en la calle). Dirceu Alves, crack de Internacional desde aquél día, fue el primer negro en ponerse la elástica del Inter PA y convirtió al club en un equipo mundano que el pueblo no tardó en adorar.

Los otros dos recuerdos son mucho más actuales, vividos en primera persona tras madrugadas ‘golfas’ luchando contra el reloj o en escenarios alejados del glamour y los focos de otros epicentros futbolísticos. En 2006, se asomó al Mundial de Clubes para dar la gran sorpresa y derrotar en la final al favorito indiscutible, el Barcelona. Aquella tarde en Yokohama, el Inter de Pato, Ceará, Fernandao, Iarlei o Fabiano Eller, supo equilibrar fuerzas con mucha presión a la salida de la pelota azulgrana y frenando la movilidad de Ronaldinho y Deco (claves por entonces), para armar una contra definitiva en el tramo final que colocó al semi-desconocido Adriano Gabiru en los libros legendarios de Rio Grande Do Sul. Igualmente, nunca reparo elogios para el magnífico proyecto que en 2008 levantó la Copa Sudamericana ante Estudiantes. Un equipo rápido en transición, letal a la contra y con mucha pegada que enamoró a todo el continente gracias a un tridente único (Alex, Nilmar y D’Alessandro). Ahora, con el último de ellos como líder, la genialidad del ídolo Giuliano o la mística que cubre a Sobis, quieren añadir otro recuerdo imborrable.

Internacional de Porto Alegre es actualmente el club con mayores socios en todo el continente americano (superando los 100.000), una cifra enorme y muy superior a cualquier otro rival pero que encuentra su principal explicación en la época dorada que viven desde el inicio del nuevo siglo. En apenas una década, año tras año, la Academia do Povo ha sumado siempre al menos un título para engalonar sus vitrinas y renovar alegrías entre sus aficionados. Los cinco campeonatos estaduales le situaron como rey gaúcho en los primeros años del nuevo siglo y fue allí cuando el club renovó sus estamentos y preparó una plantilla adecuada para dar el salto continental. En 2006 levantó por vez primera la Copa Libertadores ante Sao Paulo (donde nació la Sobis-manía), ese mismo año se consagró Campeón del Mundo ante el Barcelona. Un año más tarde sumó la Recopa Sudamericana y la Copa Sudamericana en 2008, que le dio pasaporte para vencer en la recién estrenada Suruga Bank (disputada entre campeón de Sudamericana y campeón japonés). Su fin de década ha sido espectacular cuando este pasado verano obtuvo el segundo éxito continental logrando la Libertadores ante Chivas tras dos partidos con sobresaltos y mucha emoción.

El Mundial de clubes, como es costumbre para los clubes brasileños, llega en un momento extraño de su temporada. Con el Brasileirao recién terminado, la mentalidad de los jugadores necesita un ‘extra’ para encauzar una base de trabajo posterior a una temporada tan larga en el campeonato nacional. Eso sí, el técnico, Celso Roth aprovechó las últimas jornadas para probar y experimentar con nuevas tácticas y planteamiento sobre tiempo real que podrían tener su relevancia en Abu Dhabi. Pero no hay que engañarse, aunque Inter PA es un proyecto formado con mimbres como todo equipo brasileño, son mimbres estables, estudiosos de un sistema que reconocen desde hace tiempo y que les permite encontrar su grado más alto de compenetración y competitividad en citas de máxima exigencia.

Sea un 4-5-1 o un 4-4-2 lo que disponga Roth sobre el césped se parecerá mucho a esto. El ex valencianista Renan debe estar bajo palos, con una línea defensiva de cuatro hombres donde destacan el experimentadísimo central Indio (junto a Bolívar) y dos carrileros con dedicación ofensiva y problemas defensivos como Nei y el ex internacional brasileño Kleber. La medular es terreno para roles opuestos pero de enorme peso en el equipo. Guiñazú y Tinga ponen el carácter espídico, enérgico y de interminable trabajo colectivo mientras Giuliano (que puede perder su lugar ante Wilson Matías) y D’Alessandro son los encargados de crear, entusiasmar y alterar las defensas rivales en base a si talento y llegada desde segunda línea. Alecsandro (ex Sporting Lisboa) pone la pegada y Sobis, en una versión desmejorada respecto a la que llegó y no triunfó en Europa hace unos años, combina experiencia con el oportunismo de ser el gran amor de la hinchada. Pocos, quizás ninguno, de los clubes que forman ahora mismo el fútbol americano, pueden poner sobre el césped un once de tantas alternativas y convicciones como el de este Internacional de Porto Alegre. Ahora, toca redondear una década absolutamente imborrable.

Síguenos también desde Twitter y Facebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche