Histórico
30 noviembre 2010Francisco Ortí

El UNO a UNO del Barcelona-Real Madrid

Se hablaba de que estábamos ante el Clásico más igualado de los últimos tiempos. Se decía que José Mourinho era el antídoto para el Barcelona. Se insinuaba que el Real Madrid podría iniciar un cambio de ciclo en el fútbol español. No sucedió nada de eso. El guión fue un continuación de los dos últimos años, con un final que rozó lo cómico. Los azulgrana se divirtieron humillando al eterno rival y lograron una contundente victoria (5-0) que ahonda en la superioridad del modelo del Barcelona sobre el del Real Madrid.

Barcelona BARCELONAReal MadridREAL MADRID

Victor Valdés Iker Casillas

Ambos porteros sirven como termómetro del Clásico. Víctor Valdés era adrenalina en estado puro. Iker Casillas, por el contrario, era la imagen de la desesperación. El portero madridista vivió un infierno en el que los jugadores culés se le plantaban frente a él sin oposición alguna y se cebaban con él. No solo no pudo hacer una parada milagrosa de las que le caracterizan, si no que ni siquiera pudo parar algún disparo. Valdés no tuvo demasiado trabajo, pero el que tuvo lo solventó con seguridad. El único pero para el portero barcelonista es que se mostró demasiado nervioso e incluso provocador en algunos momentos.

Dani Alves             Sergio Ramos

Sergio Ramos y Daniel Alves son dos jugadores que respiran a revoluciones superiores al resto. Su superioridad física les permite recorrer la banda derecha con descanso durante los noventa minutos. En el Clásico los dos estuvieron más apagados de lo habitual, aunque por distintos motivos. El brasileño estuvo cabal y no se concedió lujos, manteniendo siempre su posición defensiva ante el peligro de que le buscaran la espalda. El español no apareció en ataque porque su equipo nunca jugó en ataque. Como el Real Madrid apenas disfrutó de la posesión, Sergio Ramos jamás pudo doblar por la banda. Los nervios le pudieron y acabó desfogándose con faltas innecesarias. La cartulina roja fue el resultado a su comportamiento.

Abidal              Marcelo

Abidal estuvo seguro. Marcelo fue un desastre. El duelo más desigualado del Clásico a favor del Real Madrid fue también vencido por el bando barcelonista. Abidal ofreció mucha mejor imagen que un Marcelo que no apareció en ataque, y en defensa fue una autopista por el que los azulgrana atacaron sin complejos. El lateral francés, por su parte, estuvo firme en defensa, no concedió espacios a sus rivales, y nadie pudo entrar en su banda. Incluso se concedió lujos apareciendo en ataque.

Carles Puyol       Ricardo Carvalho

Ricardo Carvalho fue un muñeco con el que jugó David Villa y sus constantes desmarques. El central portugués se vio ampliamente superado por el ataque barcelonista y en ningún momento dio la sensación de que pudiera parar el fino juego de ataque del Barcelona. Carles Puyol fue el líder de la zaga azulgrana. Mantuvo a raya a Cristiano Ronaldo y no sufrió en defensa. Ejerció de capitán imponiendo paz cuando aumentaban los niveles de adrenalina en el partido. Incluso se divirtió en el tramo final del partido cuando el Barcelona ya goleaba con comodidad.

Gerard Piqué           Pepe

Fino, elegante y sabiendo sacar el balón jugado desde atrás. Así estuvo Gerard Piqué. Por el contrario, a Pepe no se le puede aplicar ninguno de estos adjetivos. El internacional portugués se vio ampliamente superado por los ataques del Barcelona. Su espalda fue un desierto que aprovecharon Pedro, Villa e incluso Xavi. A la hora de atacar se vio atascado por la excelente presión que realizó el Barcelona y recurrió constantemente al pelotazo. Piqué estuvo tranquilo, sin tener que trabajar demasiado y sacando el balón jugado con calma por mucho que le presionaran Cristiano Ronaldo o Benzema.

Sergio Busquets       Sami Khedira

Sergio Busquets tuvo que reinventarse para tener protagonismo en el partido. El centrocampista acostumbra a desempeñar funciones de mediocentro defensivo, con la responsabilidad de robar el balón al rival, pero en el Clásico el rival no tuvo nunca el balón. Así que se esforzó para aparecer más en ataque e incluso se atrevió a lucirse intentando batir a Iker Casillas desde el centro del campo. Khedira no carburó ni en defensa ni en ataque. No pudo controlar a Xavi ni Iniesta, y en ataque se vio superado como organizador al asumir la responsabilidad con un Xabi Alonso maniatado.

Andrés Iniesta      Xabi Alonso

Andrés Iniesta brilló. A Xabi Alonso no le dejaron intentarlo. El sistema defensivo del Barcelona fue impecable. Concedió libertad a todos los jugadores del centro del campo blanco, y sólo prestó atención a Xabi Alonso, que estuvo atado durante todo el partido. Sin él, el Real Madrid no tuvo una brújula que construyera sus ataques. Iniesta rindió a su nivel habitual. Regateó, jugó al primer toque y agilizó los ataques culés. Se encontró muy cómodo y jugó casi sin oposición. Volvió a sacar su caracter para encararse con Cristiano Ronaldo.

Xavi Hernández        Mesut Ozil

Dicen que las comparaciones son odiosas, pero esta lo es especialmente. Ozil no apareció en el Camp Nou. El alemán no llegó a tocar el balón y Mourinho le señaló sustituyéndole en el descanso por un Lass Diarra que tampoco ofreció ningún rendimiento para un inoperante Real Madrid. Xavi Hernández, por su parte, desarrolló un partido que le confirma como el candidato número uno a llevarse el Balón de Oro 2010. El catalán dio una exhibición como constructor de juego y fue clave para la victoria anotando el gol que abrió el marcador. Fútbol de lujo el que practica un campeón del mundo como Xavi Hernández.

Pedro Rodríguez     Angel Di María



Ángel Di María estaba siendo la gran sorpresa del Real Madrid esta temporada. Se le esperaba como el arma secreta de Mourinho para ganar al Barcelona, pero no se le vio en el Camp Nou. El argentino no pudo relacionarse con el balón y sin él no pudo aparecer en el partido. Pedro volvió a demostrar que su ascensión meteórica está plenamente justificada. El canario es un excelente llegador y lo aprovechó para anotar el segundo tanto, con el que otorgó al Barcelona la tranquilidad para construir esta histórica manita.

Lionel Messi      Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo tiene el estigma de no rendir en los partidos importantes y lo continuará teniendo. El astro portugués fue el único que dio la cara para el Real Madrid, pero él solo no consiguió nada. Intentó librar una guerra por su cuenta y sólo consiguió provocar un posible penalti no pitado y un par de disparos lejanos. Messi, en cambio, estuvo genial. No marcó, pero regaló asistencias y desquició a los jugadores del Real Madrid, como así lo demuestra la antideportiva patada que le pegó Sergio Ramos o el golpe que le propinó Ricardo Carvalho. El duelo de cracks vuelve a ser favorable para Messi.

David Villa         Karim Benzema

Otra comparación hiriente. El Real Madrid apostó el pasado verano por Karim Benzema en lugar de David Villa y esta noche se ha demostrado de nuevo que erraron gravemente. Si el francés no hubiese estado en el Camp Nou nadie hubiese notado la diferencia porque apenas apareció en el partido. David Villa fue un puñal. Buscó con insistencia las espaldas de los centrales madridistas, haciendo equilibrismo constantemente sobre la línea de fuera de juego y encontró premio a su esfuerzo con dos goles que le llenan de confianza para las próximas semanas.

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