Histórico
19 junio 2010Francisco Ortí

Tagoe, el príncipe que venció a su corazón

La vida volvía a sonreírle. Pese a su juventud había hecho frente a demasiadas decepciones y esta vez estaba seguro de que todo saldría bien. El Hoffenheim, el humilde club que habá sorprendido en la Bundesliga, había apostado por él. Después de haber despuntado su valía en el fútbol ghanés y saudí, por fin tendría la oportunidad de dar el salto a una liga de primer nivel como la alemana. “Esta será la mejor temporada de mi vida“, pensaba Prince Tagoe, que afrontaba su primer año en Europa y lo coronaría disputando el Mundial con la selección de Ghana.

Es joven, tiene talento y olfato de gol. Estamos encantados con su fichaje“, presumían desde las oficinas del conjunto alemán, que le había firmado un contrato por tres temporadas, después de contratarlo como agente libre procedente del Al-Ittifaq saudí. Todo era positivo para Prince Tagoe hasta que la fatal noticia se cruzó en su camino. No lo podía creer cuando escuchó las palabras que pronunció el médico. “Nunca más volverás a jugar a fútbol“, le auguró el doctor. Su corazón no estaba en condiciones para continuar prácticando fútbol a nivel profesional y debería colgar las botas.

El mundo se le vino encima y nadie hizo nada por evitarlo. En un derroche de humanidad el Hoffenheim reaccionó de la manera equivocada. El conjunto alemán decidió apartarle del primer equipo y después utilizó todo su poder legal para rescindir el contrato que había firmado con Prince Tagoe, alegando que no lo podría cumplir por sus problemas coronarios. Dos golpes en uno. Primero el fatal diagnóstico médico. Luego la cruel consecuencia legal. Fue demasiado para este desconocido delantero ghanés que se había quedado a las puertas de cumplir su sueño de jugar en el fútbol europeo.

No era la primera decepción a la que Tagoe se había enfrentado durante su breve carrera. Desde que Ratomir Dujkovic le citó por sorpresa para representar a Ghana en la Copa de África del 2006, las Estrellas Negras tan sólo le habían aportado malas noticias. Primero se quedó fuera de la convocatoria para el Mundial 2006 y luego de la Copa de África que organizó su país en el 2008, pero con diferencia atravesaba por su peor momento. No sólo perdía su oportunidad de jugar en Europa, no sólo perdía su oportunidad de disputar un Mundial, sino que, si el médico tenía razón jamás podría volver a marcar goles.

El futuro se presentaba muy oscuro para Prince Tagoe, pero, de nuevo, su suerte cambió de manera repentina. La burocracia y la medicina, quienes hasta ahora habían sido sus enemigos cambiaron de bando. La FIFA prohibió al Hoffenheim rescindir el contrato de su jugador, pero esta no fue la gran noticia si no descubrir que su corazón volvía a latir correctamente. “Desde el primer análisis el corazón de Tagoe está recuperando aparentemente el ritmo normal”, informó la federación de fútbol de Alemania, que se volcó en todo momento en solucionar de la mejor manera posible el ‘caso Tagoe’.

Ese fue el final feliz del sueño interrumpido de Prince Tagoe. Se enfudó de nuevo las botas, pudo volver a marcar goles y por fin debutó en la Bundesliga. La guinda llegó en el pasado mes de mayo. Se había quedado fuera de la convocatoria para la Copa de África 2010, pero Milovan Rajevac no se olvidó de él y le incluyó entre los convocados para disputar el Mundial de Sudáfrica 2010. Tagoe debutó el pasado domingo en la competición como titular ganando a Serbia siendo uno de los jugadores que dejó mejores sensaciones y este sábado ayudará a las Estrellas Negras a cosechar su segunda victoria ante Australia. El Príncipe Tagoe vuelve a ser feliz. Ahora quiere marcar un gol en un Mundial. Un reto menor para alguien capaz de vencer a su propio corazón.

Síguenos también desde Twitter y Facebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche