Histórico
4 mayo 2010Francisco Ortí

El desencanto de Zlatan Ibrahimovic

Cegado por los intermitentes flashes y rodeado de sonrisas directivas, Zlatan Ibrahimovic pisó por primera vez el césped del Camp Nou. El delantero sueco aterrizaba en la Ciudad Condal como la guinda a la presidencia de Joan Laporta, la petición con feeling de Pep Guardiola y el fichaje más caro de la historia del Barcelona. Su figura eclipaba los 130 goles de Samuel Eto’o. Renunciar al camerunés era un precio justo desde la perspectiva culé, rebosante de optimismo tras haber páginas heróicas con un triplete inolvidable.

Crecido por la cascada de elogios e impulsado por la ingenua ambición de las presentaciones, Zlatan Ibrahimovic prometió marcar más goles que en el Inter de Milán. Juró que iba a levantar título tras título, y confesó estar viviendo un sueño hecho realidad. “Es un sueño poder estar aquí. Estoy muy contento“, pudieron escuchar las 50.000 personas presentes aquella tarde en el Camp Nou. Diez meses después, la ilusión dibujada bajo el caluroso sol de julio ha desaparecido. El delantero sueco ha sido devorado por sus propias expectativas.

A nivel de estadístico Ibrahimovic ha hecho unos números excepcionales, pese a las lesiones. Ha jugado mejor incluso de lo que él cree“, señala el técnico culé, quien no pierde la fe en su fichaje estrella. En su primer año como azulgrana, Ibrahimovic ha firmado 21 goles, repartidos entre Liga, Copa del Rey y Champions League, y ha regalado nueve asistencias. Los números y Guardiola le defienden. Las sensaciones dicen todo lo contrario. El delantero sueco ha menguado sus prestaciones conforme ha avanzado la temporada, protagonizando una extraña adaptación involutiva.

Ibrahimovic comenzó la campaña con buen pie, marcando partido tras partido y siendo decisivo en encuentros clave como en la victoria ante el Real Madrid en el Camp Nou. Sin embargo, su aportación se ha visto reducida poco a poco, tocando fondo en el mes de abril. Su estatus de estrella impidió que Pep Guardiola le sentara en el banquillo ante el Inter de Milán, y el sueco fue titular, firmando un partido desastroso. Se mostró errático y apenas entró en juego. Fue el primer cambio, y tanto Bojan, como Piqué -improvisado delantero centro- mejoraron el trabajo de Ibrahimovic durante el poco tiempo en el que pudieron pisar el área rival.

Ante el Villarreal, Guardiola sí aceptó sentar a Ibrahimovic, y el Barcelona lo agradeció. Los ‘niños’ de Pep refrescaron el ataque azulgrana y recuperaron la velocidad de vértigo que acostumbraba a tener el equipo en los últimos metros. Sin el sueco, el Barça mejora y Leo Messi se siente más libre para explotar sus vírtudes. De hecho, las mejores exhibiciones del astro argentino se han producido con Ibrahimovic fuera de plano. Con la Liga en juego, Guardiola se debate entre darle un voto de confianza más al sueco o apostar de nuevo por los Bojan, Pedro o Jeffren.

Ante el Tenerife el sueco podría volver a probar los banquillos del Camp Nou. Guardiola asegura que Ibra acepta de buen grado la suplencia. El agente del jugador, en cambio, envenena el ambiente anunciando lo contrario. “Zlatan está destrozado. Triste y decepcionado”, declara Mino Raiola, quien aprovecha para lanzar dardos contra el Barcelona cada vez que tiene la oportunidad. El agente, a quien Guardiola ya ha mandado callar, coquetea con la idea de que Ibrahimovic cambie de aires. El desencanto del sueco es cada semana mayor. Si el Barcelona no gana la Liga, su futuro como culé quedará guillotinado.

Síguenos también desde Twitter y Facebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche