Histórico
11 febrero 2010Jesús Camacho

Recordando a Mr.Chapman

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La evolución deportiva ha experimentado un comportamiento similar a la evolución social, en el caso del deporte lejos queda aquella definición que lo reducía al simple cultivo del desarrollo muscular. El tiempo y la evolución nos ha enseñado que el deporte como tal, además de generar hábitos beneficiosos para nuestra salud es una sensacional válvula de escape y fuente inagotable de entretenimiento para el ser humano. Por todo ello el fútbol como disciplina deportiva aunque viva actualmente en un mundo absolutamente profesionalizado en el que el marketing juega un papel estelar, en el fondo no deja de ser un juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas.

En esta evolución experimentada hay una serie de personajes históricos que han contribuido de manera crucial en el desarrolló histórico del mismo. Y en el baúl histórico donde se guardan los documentos que contienen los primeros estadios evolutivos del fútbol encontramos a un pionero en toda regla, que actuó por primera vez sobre aspectos futbolísticos y teorías innovadoras aún no exploradas. Su nombre, Herbert Chapman.

Fue un futbolista mediano que desarrolló una modesta carrera, en la que en cambio ya demostró una incipiente gran intuición e inteligencia táctica. Cualidades que explotó de forma exponencial en el campo técnico, donde marcó época y constituyó para el fútbol un auténtico filón de ideas. Y es que recordando a Mr.Chapman tengo la sensación de perfilar la figura arquetípica del viejo sabio, el anciano padre que utiliza su conocimiento personal de la gente y del mundo para ofrecer orientación y ejercer  de oráculo de posteriores generaciones.

Northampton constituyó su primera parada futbolística, allí condujo a los Cobblers a la conquista de la Southern League, luego llegó al Leeds, al mítico Elland Road, donde comenzó a implantar sus novedosas ideas y conceptos tácticos. No sin bastantes problemas de adaptación para unos futbolistas que se veían superados por el tremendo caudal creador de un técnico que sentó las bases de un nuevo fútbol.

Conceptos e ideas tan habituales hoy en día como la paga de primas especiales a las estrellas del equipo, una idea por la que fue sancionado y por la que tuvo que pedir disculpas de forma pública. Su cabeza generaba constantemente ideas, era un vendaval de nuevos conceptos al que solo pudo frenar la Primera Guerra Mundial, conflicto bélico durante el que tuvo que apartarse un poco para regresar con aún más fuerza.

A su regreso asumió la dirección técnica del Huddersfield Town, equipo modesto emplazado en una ciudad con más tradición en el rugby, sin dinero y recién llegado a la Primera división desde su fundación en 1910. En el Huddersfield marcó época y puso en práctica su experiencia e ideas para todas las parcelas (deportivas, económicas, directivas, técnicas, sociales), en las que se divide el fútbol. Chapman llegó al fútbol para estudiar y sumar, no en beneficio propio sino en beneficio del fútbol en general. Era un excelente asesor y estudioso en todos los campos, por ello los triunfos no se demoraron en llegar a su carrera profesional.

El modesto conjunto inglés pasó en prácticamente tres años de ser un club modesto a convertirse en un club puntero tanto en el aspecto deportivo como en el económico. Y sus conceptos tácticos le llevaron a la conquista de tres títulos de Liga consecutivos, en las temporadas 1923/24, 24/25 y 25/26. Partiendo desde la humildad, el estudio y el conocimiento generó una evolución constante en el fútbol de su época. Su incansable método de estudio y trabajo le llevó a patentar la que constituyó sin ningún género de duda, la “Biblia” de los sistemas tácticos de la época: la W-M.

Sistema patentado por el viejo sabio con el objetivo de frenar la superioridad atacante de los equipos que jugaban con cinco delanteros. Una innovación fruto del trabajo y estudio de Chapman, que desde el primer día en que se produjo la reforma de la ley del fuera de juego, en 1925, trabajó incansablemente hasta que encontró el sistema ideal para neutralizar la nueva norma.

Herbert retrocedió a uno de los medios, inventando la figura del stopper, para neutralizar al centrodelantero rival. Así le dio solidez a su defensa y le dio vía libre a los punteros para que pudieran hacer diagonales apoyando así al delantero centro. Una variante táctica que dio como fruto la creación de los legendarios “wines goleadores”y un equipo que era defensa infranqueable, salida a la contra y pura efectividad.

Con la implantación del dibujo táctico en forma de W-M y la salida en bloque de la línea logró la constante e ineludible caída en fuera de juego de las líneas ofensivas del rival. Su sistema fue adoptado a nivel mundial y para mí constituyó la primera gran evolución de este juego en el apartado táctico. Un dibujo táctico que estuvo vigente durante veinte años y que nadie pudo neutralizar hasta aquel histórico año 1953, cuando once Magos Magyares pusieron la W-M patas arriba en el mítico Wembley.

Capítulo aparte merece la aportación realizada al fútbol durante su trabajo en las filas del Arsenal, un legado incomparable que logró convertir a los Gunners en el primer club sureño en ganar la Liga en el año 1931. Bajo sus designios el Arsenal dominó los años 30 pero su trabajo traspasó las barreras de lo estrictamente deportivo. Y aunque alguna de sus aportaciones se me pueda pasar por alto intentaré desglosaros históricamente sus ideas y su incomparable legado: La estación del metro local Gillespie Road pasó a llamarse Arsenal y es que para el técnico inglés hasta los más mínimos detalles tenían una gran trascendencia. A instancias suyas el club pasó a llamarse solamente Arsenal, eliminando el artículo “The”.

Al parecer lo que Chapman perseguía con la eliminación del artículo era que el equipo estuviese al comienzo de la lista alfabética de la liga, ganando la primera guerra sicológica de la temporada. Además intervino directamente en la confección de la camiseta del Arsenal, y es que la zamarra del conjunto londinense tenía sus orígenes en una camiseta roja donada por el Nottingham Forest. Chapman consideró que el club necesitaba una identidad propia por lo que introdujo las características mangas blancas que distinguen al club inglés de los demás conjuntos con indumentaria roja como el Liverpool o el Manchester.

Propuso la iluminación de los estadios, la disputa de partidos nocturnos con pelotas teñidas de blanco, propuso las superficies artificiales, introdujo la calefacción subterránea en los campos de juego, el sistema de numeración de las camisetas de los futbolistas. Además su contribución en la parcela técnica fue impagable, Herbert abrió el camino para la creación e impulso de la cantera y las categorías juveniles, impuso la charla técnica antes de los encuentros e introdujo en el mundo del fútbol a una figura esencial en el fútbol actual, los fisioterapeutas.

También puso en práctica la utilización del incentivo económico con la intención de lograr que los grandes futbolistas se sintieran atraídos por jugar en sus equipos. En definitiva Mr.Chapman, fuente inagotable de ideas, viejo sabio, pionero futbolístico que vivió por y para la evolución. Padre de la W-M, del Arsenal y “Biblia del fútbol” que como no podía ser de otra manera solo fue vencido por la muerte, que le sobrevino inesperadamente en 1934, mientras trabajaba buscando nuevos talentos para los Gunners.

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