La sobredosis informativa ha matado el maniqueismo para teñir la realidad con una amplía gama de grises provocando que cada vez sea más complicado diferenciar al héroe del villano. Las redes sociales favorecen esta corriente y delicuentes como Craig Lynch se convierten en ídolos de masas por el simple hecho de contar a través de Facebook su huída de la ley. El fugitivo del Facebook, que el miércoles fue por fin detenido, se ha convertido en un símbolo de la red por sus aventuras, quedando en un segundo plano su delito de robo con violencia por el que estaba siendo perseguido.
En el mismo limbo ético que el Michael Scofield de las redes sociales se encuentra Jean Marc Guillou. Unos le consideran un criador de estrellas, para otros no pasa de ser mero traficante de talento. Lo único tangible es que ha completado un gran trabajo en Costa de Marfíl. Observando cualquiera de las dos caras de su labor, ‘El entrenador’, como le bautizan sus discípulos, ha alcanzado un rotundo éxito que quiere repetir lejos de las fronteras de África.
Para quien todavía ande algo perdido, Jean Marc Guillou es, por méritos propios, el totem del fútbol marfileño. Nacido en Francia el 20 de diciembre de 1945, Guillou desarrolló una carrera discreta sobre los terrenos de juego, vistiendo en la camiseta de la selección gala en 19 ocasiones y llegando a disputar el Mundial de Argentina 1978. Tras colgar las botas probó suerte en los banquillos también con escaso éxito. Hubiera sido devorado por el olvido de no ser porque en 1993 tuvo la ocurrencia recoger los bartulos y emprender rumbo a Abidjan para crear una escuela de fútbol que con el paso de los años se ha convertido en el vivero de la selección de Costa de Marfíl.
La Academia MimoSifcom -bautizada así como agredicimiento al club ASEC Mimosas y al grupo Sifcom- se convirtió desde un primer momento en un fábrica de sueños. Los niños de Adibjan soñaban con el balón de fútbol como escapatoria de la cruel realidad diaria. Tal fue la expectación que levantó que los castings se convirtieron en una marea humana. Hasta 6.000 esperanzados niños acudieron a las pruebas con la esperanza de tener un don con el balón. Sólo lo lograron los mejores y al parecer Guillou, ayudado por Lambert Amuah, tuvo un ojo excelente. El tiempo ha convertido a sus academiciens en jugadores profesionales que triunfan en Europa y copan los puestos del combinado marfileño.
Aruna Dindane y Didier Zokora fueron los alumnos aventajados que encontraron acomodo en Europa en primer lugar, pero pronto cruzarían la frontera Yaya Touré, Kolo Touré, Gervinho, Romaric, Bakary Koné, Yapi Yapo y en última instancia el gunner Emmanuel Eboué. Todos ellos han triunfado en Europa, pero muchos de ellos tuvieron que hacer una escala hacia el triunfo vistiendo la camiseta del Bereven. La relación con el club belga supone el punto de inflexión en el comportamiento de Guillot. Deja de ser un formador para convertirse también en un exportador.
El francés se convierte en el director deportivo del Beveren y envía jugadores al equipo belga al por mayor. El Beveren pasa a ser la puerta de entrada a Europa para las perlas de Costa de Marfíl y el negocio se multiplica cuando Arsène Wenger decide subirse la carro. El técnico del Arsenal encuentra un filón y decide establecer una relación de mercadeo con el Beveren que ha beneficiado a jugadores como Kolo Touré o Eboué, quienes pasaron del anonimato a convertirse en referentes de un club de la importancia del londinense.
Tras el éxito de la academia de Abidjan, Jean Marc Guillot ha decidido exportar la idea, levantando proyectos similares en Antsika y Bangkok. Si obtiene un éxito parecido al de la primera academia el fútbol de Madagascar y Tailandia se verán muy favorecidos, aunque resulta complicado imaginar que repitan los éxitos de los Elefantes, quienes han logrado estar en dos mundiales y este viernes se enfrentan a Ghana en su lucha por ser los mejores de África.





















Menudo éxito ha tenido, no? No tenia ni idea de que la mejora del fútbol en Costa de Marfíl tuviera este origen. Les ha venido muy bien. Ahora son los mejores del continente.
Gran historia esta. Me ha gustado.
Habia leido algo pero me ha gustado porque ya me costaba entender porque salen tantos marfileños de debajo de las piedras. si esto lo hubieran echo mas paises africanos, tendriamos torneos con decenas de estrellas en africa.
Este hombre se debe de haber hecho de oro.
Interesante historia, pero no me parece adecuado compararlo con Craig Lynch ladrón a mano armada.
Pues de su trabajo he leido todo tipo de cosas, desde que era un aprovechado de la causa hasta que liberó de la pobreza a algunas de las que ahora son estrellas. Demasiado bueno o malo…es curioso pero imaginad que ahora en Thailandia logra triunfar tb y en breve tenemos a los tailandeses en un mundial…
ues la lista es de las mejores que puede haber en cuanto a jugadores slaidos de un mismo lugar. Parece la cantera de un pais en vez de la de un equipo porque ni en Mareo (por poner un ejemplo), se han sacado tantos nombres con buen rendimiento posterior en Europa.
Hola a todos y gracias por los comentarios.
@Rubén: Pues sí que debe de haber ganado bastante dinero. No manejo datos al respecto, pero imagino que sus ingresos serán bastante altos.
@Giorgios Papaloukas: La comparación la he hecho con la intención de destacar la dualidad de opiniones que puede suscitar una persona. En ningún caso quiero calificar a Guillou de delincuente.
@Antonhy: Personalmente creo que en Tailandia no tendrá el mismo éxito que en Costa de Marfíl. La materia prima en África a mi juicio es mejor que la de Asia.
@Dany11: La verdad es que impresionan los nombres que han salido de esa academia, pero en España no podemos quejarnos que tenemos algunas muy prolíficas.
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