Histórico
3 diciembre 2009Ariel Judas

Fluminense soñó pero LDU Quito es campeón

liga-1El Fluminense goleó y fue muy superior a Liga de Quito anoche. Pero la Copa Sudamericana 2009 partió en un vuelo charter a la capital ecuatoriana. Así de cruel fue la segunda final disputada anoche en el Maracanâ, que volvió a ser testigo -en poco más de un año- de la tercera conquista internacional de los Azucenas, que por estas horas se han convertido en una auténtica pesadilla para los equipos brasileños, especialmente para el desafortunado cuadro carioca.

Los hombres entrenados por Cuca se impusieron en Río de Janeiro por 3-0, y quedaron a apenas un gol de forzar la definición por penales, luego de haber sido derrotados en la Casa Blanca una semana atrás por 5-1. Pese a que ayer efectuó uno de los peores partidos de su historia reciente, la Liga es un merecido ganador de este torneo, que vuelve a situarle en el primer plano del balompié que se juega en el continente americano. Este logro -sin embargo- volverá a poner en tela de juicio la validez de las aplastantes victorias conseguidas en los casi tres mil metros de altura de Quito, un factor que para muchos es el jugador número 12 de LDUQ. (Video resñumen abajo)

El equipo ecuatoriano llegó a Brasil con una ventaja de cuatro goles. Plantear un una segunda final con semejante saldo a favor puede parecer bastante fácil (al menos yo tenía esa sensación hasta anoche), pero el partido de anoche no ha salido de acuerdo con lo planeado para la escuadra entrenada por el uruguayo Jorge Fossati. De eso estoy seguro.

El despliegue que el Fluminense ha puesto sobre el terreno de juego desde el inicio del encuentro fue notable. Con fútbol, con potencia física, y con mucha casta el Tricolor Carioca metió en el área a su verdugo en la final de la Libertadores 2008, especialmente durante los primera mitad. Así, luego de ir e ir muchísimas veces en busca de la portería defendida por Alexander Domínguez, Diguinho terminó marcando el gol de la apertura del marcador en el minuto 13, luego de que el balón se desviara en un jugador de Liga de Quito.

Mientras los visitantes intentaban reponerse de ese primer golpe, el colegiado paraguayo Carlos Amarilla expulsó con una roja directa demasiado rigurosa a Ulises de la Cruz, tras una entrada sobre Diguinho.  A partir de ese momento, la remontada que en Ecuador parecía imposible, de pronto se hizo tangible, concreta para los futbolistas del Fluminense. El asedio sobre el área visitante se incrementó, al extremo de que dos minutos antes del descanso Fred -uno de los grandes responsables del milagroso bimestre con el que el equipo de Río está a punto de cerrar la temporada 2009- dejó al marcador con un reluciente 2-0.

Al inicio de la segunda mitad se pudo ver más de lo mismo. El Flu lanzado al ataque (tal vez de una manera no tan vehemente… el desgaste en el inicio del partido fue brutal), con un Darío Conca creando situaciones para ese semi-tridente que Cuca conformó con Alan, Fred y Adeílson, y un aún desorientado Liga de Quito haciendo menos de lo aceptable frente a la tromba local. Una vez más, el guardavallas ecuatoriano volvió a reaccionar tarde (tal vez debido al puntero láser que no dejó de molestarlo durante todo el encuentro) cuando el defensa Gum se elevó más que los demás para sentenciar con un cabezazo el 3-0.

Aún restaban veinte minutos de juego, y todo era posible. La quimera de llegar a la definición por penales se puso al alcance de la mano del conjunto brasileño, que no dejó de crear situaciones. Pero a la media hora de juego del complemento el capitán Fred perdió la cabeza, protestó de una manera demasiado ostentosa, amenazó con un golpe de cabeza y se fue a las duchas, expulsado por el árbitro guaraní. En el juego de diez contra diez, Liga de Quito pudo contener mejor los embates -cada vez más esporádicos- de los locales, que quedaron tocados. Fue fundamental el trabajo de Claudio Bieler, quien prácticamente en solitario (muy pocas veces fue acompañado por Néicer Reasco o Edison Méndez) obligó cada vez que pudo la última línea del Fluzâo.

A diez minutos del final, Jairo Campos fue expulsado en el equipo Albo. Pero las cosas no cambiaron demasiado. Desde la salida del ex atacante del Olympique de Lyon los brasileños perdieron punch, pese a contar con un jugador de ventaja sobre la visita. Con muchos nervios, con aún más reclamos lanzados desde la línea de cal por ambos banquillos, el partido terminó como estaba. En una de sus victorias más claras y contundentes de todo su historial internacional, la Máquina Tricolor terminó con el ánimo destrozado.

Mientras los jugadores del equipo ecuatoriano alzaban la Copa Sudamericana, Cuca se lamentó por la goleada que les habían endosado en la primera final. Otros volvieron a acordarse del handicap que para cualquier equipo del llano representa jugar en la altura de escenarios como La Paz, Quito, o Cusco. El conjunto de LDUQ ha sido un merecido ganador de la Copa Libertadores del año pasado, y lo es de esta Copa Sudamericana. Que los 2.850 metros sobre el nivel del mar de Quito juegan en general a favor de la Liga es un hecho. Pero aquel equipo entrenado por Edgardo Bauza, y este comandado por Jorge Fossati no pueden ser simplificados a la mínima expresión y ser vistos solo como fenómenos extraños que solo funcionan en condiciones extremas.

Este Liga de Quito es un buen equipo, y el hecho de que sepa jugar como nadie en la altitud no debe restarle ningún mérito a la Triple Corona continental que acaba de conseguir. El solo hecho de jugar como local a más de 2.500 metros de altura no ha convertido automáticamente a ningún equipo o selección sudamericana en campeón. De hecho, salvo el Cienciano que en 2003 se quedó con la Copa Sudamericana, ninguna escuadra andina había ganado nada relevante a nivel internacional hasta ahora.

Lo que Ecuador y un equipo pleno de humildad como esta Liga han conseguido es histórico. Sudamérica y el mundo están descubriendo un nuevo e interesantísimo mercado, lleno de talento. Los pesos pesados de la región -como Brasil y Argentina- deberían comenzar a tomar más en serio el potencial de estos nuevos actores. Además, no estaría mal que dejaran de cuestionar la supuesta desventaja que la altura genera en contra de sus equipos (de hecho, la selección de Uruguay ha sabido manejar muy bien esta cuestión en las Eliminatorias).

Fluminense casi ha alcanzado la gloria internacional, que desde siempre le ha resultado muy esquiva. Pese a que en general no lo hace, la historia del fútbol mundial recordará amablemente a este Tricolor, que cierra esta dos temporadas como un beautiful loser.

Lo vivido en el último año y medio será muy difícil de repetir para el flamante campeón de la Sudamericana. Pero con toda seguridad esta proeza le asegura a la Bordadora un lugar entre los grandes de la historia contemporánea del fútbol latinoamericano.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche