Histórico
2 diciembre 2009Ariel Judas

El Brasileirao de la última fecha

sao-paulo-flamengo-2El aficionado brasileño cree en los milagros. Tiene que hacerlo. La realidad lo fuerza a rozar la mística con la punta de los dedos. En Río de Janeiro, Sao Paulo y Porto Alegre -tres de las cuatro grandes capitales futboleras del país, junto con Belo Horizonte- los hinchas de cuatro equipos llegan a la última fecha, que se jugará el próximo domingo, con la esperanza de celebrar un nuevo campeonato nacional.

La absolutamente inesperada derrota que el Sao Paulo sufrió  frente al Goiás volvió a abrir la lucha por el título. El Flamengo (que ha sido el mayor beneficiado de la jornada 37) es quien tiene opciones más claras de quedarse con el Brasileirâo, un campeonato que no gana desde 1992. Pero también el Internacional de Porto Alegre, el Palmeiras y hasta el Sampa llegarán al próximo domingo con chances concretas de alzar la copa. Una última jornada de liga emocionante como pocas en el mundo nos depara la Série A de Brasil en su epílogo.

El Sao Paulo Futebol Clube ha ganado los últimos cuatro torneos nacionales, y  se ha convertido -especialmente en las últimas ligas conseguidas bajo el mandato de Muricy Ramalho- en un especialista en hacer segundas vueltas espectaculares. De esa manera, remontando desde la mitad de la tabla y con un espíritu asesino envidiable, el Tricolor Paulista -a quienes muchos a mitad de campeonato ni siquiera veían con posibilidades de clasificar a la Libertadores del año próximo- se lanzó hace unas semanas a la yugular del tambaleante Palmeiras, al que consiguió arrebatarle la punta del Brasileirâo sin demasiados esfuerzos. La voracidad del equipo ni siquiera se vio afectada por la salida del exitoso Ramalho, quien debido a los malos resultados cosechados en la primera parte del torneo debió ceder su lugar a Ricardo Gomes.

El Sao Paulo nos ha acostumbrado a ver un cuadro contundente y sin miramientos con sus adversarios, especialmente en las jornadas decisivas como las que se están disputando. Pero los errores que ha cometido en las dos últimas jornadas fechas costarle un campeonato que hasta hace muy pocas horas tenía en el bolsillo. A la caída del pasado domingo ante el Goiás hay que sumarle la del fin de semana anterior frente a un Botafogo que no se entrega en su lucha por quedarse en la máxima categoría. Para quedarse con este título, el vigente monarca tendra que ganar en su compromiso frente al Sport (un equipo que hace semanas ya ha perdido la categoría) por la mayor cantidad de goles que le sea posible, esperar que al Inter y al Palmeiras no les vaya tan bien en sus partidos frente al Santo André y el Botafogo, y -sobre todas las cosas- apostar por una victoria del Grêmio frente al Flamengo en el Maracanâ.

Sin hacer demasiado ruido, el Flamengo -el equipo con mayor cantidad de seguidores en todo Brasil- es otro de los equipos que ha protagonizado una sorprendente remontada en la segunda mitad del campeonato. Así como en el caso del Sao Paulo esto ya puede ser considerado como habitual -teniendo en cuenta la dinámica del campeón en los últimos torneos- la brillante performance de la escuadra Rubro-Negra no aparecía en el radar ni del más esperanzado seguidor del equipo del barrio de la Gàvea. Desde hace muchos años el Fla se ha especializado en el terreno de la decepción y ha sido muy poco generoso con su afición en los últimos tres lustros, a la que solo le ha regalado de manera esporádica algún campeonato regional.

El Flamengo, pese a la enorme masa de aficionados que tiene en su haber, no cuenta con el potencial económico del Corinthians (el segundo equipo más popular del país), o cualquiera de los tres equipos con los que actualmente comparte el G4. Cada temporada, el club carioca -que registra desde hace varios años con una situación financiera muy delicada- se ve obligado a desprenderse de sus mejores jugadores o de sus jóvenes promesas. Así, los equipos generalmente competitivos que O Time do Povo presenta cada año se ven generalmente mutilados a mitad del campeonato, con la apertura del mercado de verano en Europa o en los países del Golfo Pérsico.

No es que este año las cosas se hayan hecho de manera diferente. Simplemente, los dioses se han conjurado para que este Fla haya conseguido funcionar pese a que en un plazo muy corto de tiempo el equipo haya pasado por las manos de entrenadores con sistemas tácticos y de trabajo tan diferentes como son Joel Santana, Caio Júnior, Cuca y Andrade. Ha sido este último -el menos mediático, el menos glamoroso de todos- quien parece haber dado en la tecla apropiada dentro de la complicada mecánica del club. El buen entendimiento y la alta performance de la dupla integrada por Adriano y Dejan Petkovic ha sido clave, por supuesto. Pero todo el equipo, desde la llegada del actual cuerpo técnico, ha ido de menor a mayor a lo largo de este Brasileirâo, y llegará a la última fecha en un gran estado de forma.

El empate sin goles frente al Goiás en la jornada 36 produjo una gran decepción en la afición del Mengâo, que creía que el equipo había servido en bandeja de plata el título de liga al Sampa. El dramatismo aumentó cuando el pasado sábado Adriano quedara fuera de la convocatoria para el crucial partido ante el Corinthians del domingo debido a un extraño accidente doméstico. Pero -pese a todo- el pequeño milagro se produjo: el Flamengo consiguió derrotar al Timâo por 0-2, aseguró su clasificación a la Copa Libertadores del próximo año y -tal vez más importante en este momento- se quedó con la punta en solitario del Brasileirâo cuando solo falta un partido para que termine el campeonato.

Nobleza obliga. Tal vez el equipo de Ronaldo (que hasta su llegada al Corinthians siempre se definió como un torcedor del Flamengo) no haya jugado al tope de sus posibilidades ante el conjunto carioca. Y eso se entiende. Las rivalidades regionales en Brasil son muy potentes, y lo último que al equipo del Parque Sâo Jorge le interesa es facilitarle la tarea al Sâo Paulo o al Palmeiras. Un panorama similar se le presenta al Mengo en el epílogo del campeonato, en el que deberá enfrentarse como local ante el Grêmio, un equipo que ya no se juega nada (está cómodamente clasificado para la Copa Sudamericana de 2010, y no tiene ninguna chance de luchar por una plaza en la Libertadores). Los jugadores del equipo Tricolor Gaúcho están siendo presionados por la afición del equipo, que no desean que una victoria a domicilio en Río de Janeiro termine por beneficiar al Internacional, su máximo rival.

El Inter -más allá de la nula colaboración que puede esperar del Grêmio- tendrá un partido complicado en Beira-Rio frente al Santo André, que se jugará todas sus chances de quedarse en la primera división. Un panorama muy similar -tal vez un poco más complicado aún- tendrán los jugadores del Palmeiras, que visitarán el Engenhâo donde el Botafogo también intentará no descender al Brasileirâo B. Luego de liderar la Série A durante más de la mitad del campeonato -en muchas fechas con una ventaja muy apreciable sobre sus perseguidores- el Verdâo ha sufrido una auténtica debacle que le ha dejado con escasas chances de coronarse, y a un triz de ni siquiera tener opciones de alcanzar la clasificación a la Copa Libertadores. Muchas cosas ha hecho mal la dirigencia del club de Palestra Itália. Como vender a Keirrison y generar la salida de Vanderlei Luxemburgo, que finalmente ha sido reemplazado por el multi-laureado Muricy Ramalho, quien está haciendo lo que puede con un plantel inestable.

El Flamengo, después de muchos años de sinsabores, solo depende de sí mismo para dar el grito de campeón. Con una victoria en su casa la bastará para volver a poner a medio Brasil de fiesta. No quiero pensar en una derrota rojinegra. Sería demasiado triste para una afición que lo deja realmente todo por su equipo. Pero un empate entre el Fla y el Grêmio dejaría en llamas a la seguramente ya de por sí cálida tarde de fin de primavera austral del domingo que viene. Una tarde de transistores y de vigilia de los luminosos para quienes lo vivan in situ. Y de livescores, deficientes imágenes de internet o -en el mejor de los casos- alguna transmisión que pueda llegar en directo a nuestros hogares para quienes estamos lejos.  Un domingo de locura, de drama y de algún milagro futbolero es lo que nos propone como broche de oro de este 2009 el Brasileirâo, una liga vibrante y visceral como pocas en el mundo.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche