Todo el mundo, absolutamente todo el mundo, tiene un punto débil. En ocasiones es tan difícil de encontrar que ni la propia persona sabe que existe, pero siempre está ahí. Según la mitología griega, Aquiles era el héroe más rápido, fuerte y hermoso de cuantos había en Troya. Se le consideraba invencible, pero sucumbió ante una simple flecha que hirió su talón, la única parte de su cuerpo que no se había sumergido río Estigia. Así, el poeta romano Publio Papinio Estacio quiso explicar que hasta el héroe más grande tiene su propio talón.
Aunque en algunos casos es difícil de creer. ¿Qué punto débil puede tener alguien apodado como el Caníbal? Khalid Boulahrouz (Holanda, 28/11/1981) es uno de los defensas más fieros del fútbol europeo. Potente físicamente, contundente en los balones divididos, y despiadado en los cruces, saltó a la fama por el tortuoso marcaje al que sometió a Cristiano Ronaldo durante el encuentro entre Portugal y Holanda en el Mundial del 2006. “Fue claramente una falta para lesionarme. Fue una entrada sucia, pero esto es parte del fútbol. Estoy acostumbrado a que me den patadas, pero estoy disgustado por ésta en concreto“, recuerda el astro luso del Real Madrid, en cuya rodilla todavía permanece estampada la firma del Caníbal.
Gracias a su actuación en el Mundial se granjeó el odio de la prensa internacional, pero, como contrapartida, el Chelsea pensó en él como anti-Cristiano y le reclutó para la musculada banda de Stamford Bridge. Sin embargo, no tuvo demasiada suerte en Londres y poco a poco fue desapareciendo de los planes de José Mourinho. La siguiente temporada fue cedido a Sevilla donde las lesiones le mantuvieron en el dique seco, pero pese a los muchos problemas el Caníbal no se rindió y continuó peleando en busca de un equipo en el que pudiera explotar sus cualidades como defensor. Y ese equipo sería el Stuttgart, donde recordó a su mejor versión con el Hamburgo.
El talón del Caníbal no fueron las lesiones. Logró superarlas todas para resurgir de sus cenizas. Tampoco el odio de los medios de comunicación parecía importarle demasiado. Parecía invulnerable, pero durante el verano del 2008 le esperaba la prueba más complicada. Mientras estaba concentrado con la selección de Holanda preparando el partido de cuartos de final de la Eurocopa recibió una fatal noticia. Su hija Anissa había muerto.
Al conocer la tragedia Boulahrouz abandonó la concentración con Holanda y viajó de urgencia Lausana para encontrarse con su mujer. Marco Van Basten, seleccionador de Holanda durante el torneo, comprendió la marcha del defensa y preparó el encuentro ante Rusia sin contar con él. Sin embargo, al día siguiente recibió una llamada. Al otro lado del teléfono estaba Boulahrouz. Quería jugar el sábado ante los rusos. “Me ha dicho; soy un jugador de fútbol y estoy disponible para el sábado“, relató el técnico holandés.
El Caníbal regresará este miércoles al estadio Ramón Sánchez Pizjuan, donde no tuvo ningún éxito como futbolista. Regresa como jugador de un Stuttgart moribundo que necesita los puntos para continuar respirando en la Champions League. Es una situación límite, pero el Caníbal no le teme a nada. Al menos mientras nadie encuentre su talón.





















Interesante artículo.Me parece un defensa solvente aunque bien es cierto que nunca ha triunfado en un gran equipo.
Saludos desde Futbol-Diem
Este central se quedó en el camino. Recuerdo una entrada muy dura en el Mundial 2006 en un partido de octavos o algo así. Fue de lokoc, una entrada por la que no me extraña que ahora le metais en jugadores duros. Jamás me gustó y no creo que estñe a la altura de los mejores como mas de uno penso cuando lo fichó el chelsea o el Sevilla.
Yo creo que le llaman Canibal por no decirle al pobrecito que es malo de verdad…
Hola a todos:
Boulahrouz es un central potente, algo lento pero con un nivel correcto. Quizás se le sobrevaloró un poco cuando el Chelsea se lo llevó tras un par de alos cumplidores son más en el Hamburgo pero su mejor campaña fue la última que disputó en la Eredivisie con el modesto RKC Waalwijk dirigido por entonces por Martin Jol. Aquella campaña fue estupenda para el equipo del Mandemakers Stadion y desde entonces su carrera encontró un trampolín que ahora ha vuelto a descender. Ya perdió su hueco en los planes de la selección holandesa y con las múltiples lesiones de los últimos años ni tan siquiera ha tenido continuidad.
Saludos y a disfrutar de la jornada que ya empieza este miércoles
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Decir que en el Sevilla “las lesiones lo tuvieron en el dique seco” es un eufemismo.
La verdad es que no estuvo implicado en ningún momento, y en cuanto tuvo una lesioncita se largó a Holanda a tratársela. Y no se volvió a saber de él. Los médicos del Sevilla aseguraban no tener ni idea de lo que tenía el jugador, que debía estar en Holanda la mar de tranquilo. Cobrando religiosamente, eso sí.
Volvió cuando quedaban dos o tres partidos para el final de la temporada y ya no le necesitábamos (esa temporada llegamos a tener muchísimas bajas simultáneas en defensa). Después va y se marca una pedazo de Eurocopa, con dos cojones. La cara de tonto que se nos quedó fue de las buenas.
Vamos, que en Sevilla no le tenemos nada de aprecio. Creo que en el Sánchez-Pizjuán ha jugado los mismos partidos con la camiseta del Sevilla que con la del Stuttgart. Y me parece un jugador mediocre. Ayer hizo un prtido horrible, para rematar su “sevillismo”, lesionó a Koné. Qué manera de hacer amigos.