Histórico
5 septiembre 2009Ariel Judas

Fiebre del sábado noche en la CONMEBOL

00ecuadorFaltan cuatro partidos para que finalice la carrera de clasificación al Mundial del próximo año para las Selecciones de Sudamérica. A día de hoy, Brasil, Chile, Paraguay y Argentina -en ese orden- son los que ocupan las cuatro primeras posiciones, con boletos directos al campeonato de Sudáfrica. Ecuador, en la quinta posición, sería el equipo al que si todo finalizara como hoy está le correspondería jugar un doble enfrentamiento de respesca frente al cuarto clasificado en el Hexagonal Final de la CONCACAF, que por estas horas es el México entrenado por Javier Aguirre.

El enfrentamiento estrella de la jornada número 15 del torneo eliminatorio de la CONMEBOL será sin lugar a dudas el choque entre Argentina y Brasil. Pero no menos dramáticos serán los cuatro partidos restantes, en los que equipos como Colombia y Uruguay se juegan prácticamente todas sus opciones de seguir con vida en la lucha por la clasificación a Sudáfrica 2010.

La selección cafetera es -de estas dos últimas- la que llega a esta instancia más necesitada de una victoria. Colombia es el equipo que menos goles ha marcado en toda la Eliminatoria y, pese a que en muchos partidos ha dominado el trámite del juego, esa falta de capacacidad para convertir le tiene alejado de las posiciones mundialistas.

Muchos son los problemas que ha afrontado el entrenador Eduardo Lara para conformar una delantera de garantías. Si bien sobre los papeles la dupla de atacantes más poderosa que los colombianos puedan presentar sería la conformada por Radamel Falcao García y Hugo Rodallega, los medios que siguen de cerca la preparación del equipo nacional insisten con el nombre de Jackson Martínez como acompañante del ex delantero centro de River Plate. El jugador del Independiente Medellín es la auténtica sensación del Torneo Finalización, tras haber marcado siete goles en apenas ocho jornadas. Aunque, de acuerdo con las últimas prácticas, el compañero de Radamel en la delantera sería Teófilo Gutiérrez, del Junior de Barranquilla. Las otras dos dudas que parecía tener el seleccionador Eduardo Lara de a poco se van dilucidando: el portero sería Agustín Julio del Independiente Santa Fe, y el enganche sería alguien que regresa a la Selección Colombia, Giovanni Hernández, el crack del Tiburón.

Juegue quien juegue frente al combinado ecuatoriano, los jugadores de mayor experiencia en el cuadro cafetero son concientes de que en los próximos dos partidos arriesgarán todas las chances de poder llegar al Mundial.
La gran preocupación del entrenador por estas horas, sin embargo, no está puesta en la alineación que presentará ante Ecuador, sino en el pésimo estado del terreno del Estadio Atanasio Girardot, de la ciudad de Medellín.
Este factor perjudicará a los locales, seguro. Pero tal vez más aún a Ecuador, uno de los equipos que ha demostrado que mejor sabe tratar el balón -junto con Chile- en toda Sudamérica. La principal novedad en la convocatoria de la Tricolor es el regreso del puntero de la Liga de Quito Christian Lara. El Diablito ocupará una de las dos plazas que dejan vacantes Joffre Guerrón (que ha podido jugar muy poco desde su llegada al Cruzeiro desde el Getafe) y del lesionado Felipe Caicedo, del Sporting de Lisboa.

Los grandes nombres de los que puede presumir el fútbol ecuatoriano allí están: Luis Antonio Valencia, Segundo Castillo, Cristian Noboa, Jefferson Montero, Christian Benítez, Carlos Tenorio, Giovanny Espinoza y Walter Ayoví.
Pese a que tienen una posición un poco más cómoda que la de sus colegas de Colombia y Uruguay, los internacionales de Ecuador prometen luchar por una victoria a domicilio ante los cafeteros, un resultado que les permitiría seguir estando al menos entre los cinco primeros clasificados.

Muy pendientes de este choque estarán los jugadores de Uruguay, que necesitan obtener una victoria en Lima ante Perú para seguir en carrera en la lucha por una plaza directa o disputada ante un equipo de la CONCACAF para el Mundial del próximo año. El fútbol de Uruguay siempre ha encontrado escollos muy importantes en sus enfrentamientos con los representativos de los países de la costa del Pacífico, especialmente cuando han debido medirse ante equipos de Perú y Colombia. Y a Oscar Washington Tabárez y sus hombres les toca jugar contra sus dos bestias negras en los enfrentamientos de esta semana.

El once inicial de la Celeste ya está casi definido, y el Maestro presentará lo mejor que tiene -excluyendo lesionados y sancionados- para intentar regresar a Montevideo con los tres puntos bajo el brazo. Pero los charrúas no deben confiarse. Perú ya está eliminado (la selección inca no clasifica a un Mundial desde España ‘82), pero no se quieren despedir de estas Eliminatorias con una sola victoria -como local, ante Venezuela- y, además, los jugadores de Chemo del Solar quieren vengar el 6-0 conseguido por Uruguay en el partido de la primera ronda jugado en el Centenario.
Paraguay ha hecho una excelente campaña en la primera mitad de este camino hacia el Mundial 2010. Tan es así, que aún habiendo ganado apenas un punto de los últimos doce que ha disputado aún está dentro de los cuatro equipos que llegarán de manera directa a Sudáfrica, ocupando la tercera plaza de momento.

Tras una performance tan espectacular llevada a cabo desde el inicio de las Eliminatorias, la derrota por 2-0 ante Paraguay, el empate a uno frente a Ecuador, y las caídas frente a Chile (0-2) y Brasil (2-1) han dejado una mueca agridulce en el rostro de la afición de la Albirroja, que confiaba en poder estar a estas alturas con su clasificación ya asegurada. Pese al sinsabor que ha dejado como saldo el resultado final de los últimos cuatro partidos, la absoluta guaraní aún tiene en sus manos la posibilidad de llegar con tranquilidad a la cita mundialista. En la tarde del sábado el cuadro de Gerardo Martino recibirá en el Defensores del Chaco a otro equipo que ya está sin opciones de terminar entre los cinco primeros clasificados, la Bolivia de Erwin Sánchez.

A priori, tres puntos asequibles para los paraguayos. Pero la Verde -además de haber goleado a Argentina por 6-1, en el marcador más sorpresivo de este certamen- ya derrotó como local por 4-2 a los Guaraníes, y consiguió algunos resultados interesantes, como un empate sin goles y a domicilio contra Brasil, o una igualdad como visitante frente a Uruguay. Además de la gran rivalidad histórica que existe entre ambos países, los jugadores de Paraguay son conscientes de que Bolivia puede jugar bien al fútbol, y de que -al no tener nada que perder- puede amargarles la tarde y poner en duda la llegada de la escuadra liderada por el Tata a la Copa del Mundo.

Representantes de la misma filosofía futbolística, Gerardo Martino y Marcelo Bielsa atraviesan por diferentes estados de ánimo en este momento. El seleccionador de Paraguay ha pasado de ser un personaje indiscutible en el país que le acoge desde hace ya varios años a comenzar a encontrar alguna resistencia, especialmente en la prensa especializada de Asunción. El Loco, en cambio, ha hecho el camino contrario. De ser tratado con cierta aprensión y frialdad al principio de su gestión al frente de la Roja, hoy goza de una popularidad que no ha llegado a tener en Argentina. A tal extremo ha calado la figura de Bielsa dentro de la vida cotidiana de los ciudadanos de Chile que recientemente ha sido convocado para disertar sobre la naturaleza de la sociedad de ese país, vista desde la óptica del fútbol.
La seleccion chilena llega a la jornada 15 -en la que se medirá como local frente a Venezuela- con la posibilidad de, dependiendo de lo que pase en el partido entre Argentina y Brasil, despertarse el domingo como puntera del torneo sudamericano, algo histórico para el balompié del país austral.

Chile no solo se juega la posibilidad de -si gana a la Vinotinto- terminar el fin de semana como primer clasificado, sino que además la victoria casi le aseguraría su pase a Sudáfrica 2010, luego de haber disputado su última Copa del Mundo en Francia ‘98. Es que si la Roja supera a Venezuela sumaría 29 puntos, una cifra que hasta ahora siempre ha servido para llegar a un Mundial dentro de la historia reciente de las Eliminatorias de la CONMEBOL.
Bielsa parece tener muy pocas dudas en cuanto a la alineación que presentará ante la escuadra venezolana. El entrenador venezolano, César Farías, al tiempo que reconoce la superioridad de los locales a nivel táctico, también es consciente de que solo una victoria a domicilio permitiría a la Vinotinto seguir con esperanzas de entrar en la repesca ante un representante de la CONCACAF. Para el partido de la jornada 15, Farías repetiría el once inicial que plantó en el choque amistoso ante Colombia, disputado recientemente en Estados Unidos. Juan Arango y Ronald Vargas, por ende, comenzarían el encuentro desde el banco de suplentes.

En Rosario no ha quedado un solo asiento libre para el partido entre Argentina y Brasil. Clima eléctrico, bidones de agua custodiados, cuentas pendientes nuevas y antiguas, y un cruce de declaraciones previas que no hacen más que poner presión (perdón… quise decir responsabilidad… según el Diez los futbolistas no tienen presión, sino responsabilidad) sobre los jugadores de la Albiceleste, algo que también se percibe en las escuetas declaraciones que han efectuado recientemente los efectivos de la Canarinha.

Diego Maradona -de discutibles resultados hasta ahora en los partidos oficiales que ha tenido que disputar hasta ahora como seleccionador de Argentina- pone en los dos partidos que tiene por delante en esta semana -como local frente a Brasil y visitante a mitad de semana a Paraguay- su futuro profesional como entrenador de elite en juego. El Pelusa no ha encontrado hasta ahora un once más o menos estable. Pese a contar con una plantilla a la que se le supone que tiene talento de sobra, el entrenador no hace más que apelar a la garra (no está absolutamente equivocado aquí, ya que hace tiempo que la bicampeona del mundo no hace gala de su proverbial temple en las canchas sudamericanas). Y algunas de sus convocatorias -recientes y pasadas- generan muchísimas dudas.

Si el sábado se confirma lo que ha dicho Diego en su última rueda de prensa, los dos centrales frente a Brasil serán Nicolás Otamendi y Sebastián Domínguez, dos jugadores de buen rendimiento en Vélez -el actual campeón del fútbol argentino- pero de nula experiencia con la Selección en un enfrentamiento de enorme trascendencia como el que tienen por delante. Si bien ahora parece haberse decantado por Carlos Tévez, en las primeras prácticas oficiales quien acompañó a Leo Messi en el ataque era Martín Palermo, el veterano goleador de Boca. Este nivel de igualdad que parece existir para Maradona entre el fútbol que se juega en Argentina y el que se disputa en Europa genera mucha confusión, dentro y fuera del equipo. ¿Son más eficaces Otamendi y Domínguez que otros centrales que se han convocado, como Nicolás Pareja o Fabricio Coloccini? ¿Veremos a Palermo sentado en el banco de suplentes, relegando a Licha López, Sergio Agüero o Ezequiel Lavezzi?

Brasil aguarda. Más tranquilo. Menos conflictuado. Confiado en su potencial, y con el aval de haber ganado la Copa América de 2007 y la Copa Confederaciones de este año. Un presente muy distinto al que puede exhibir Argentina.
A Dunga lo he criticado muchas cosas. No me gusta. Creo que el fútbol de Brasil se queda amordazado cuando la partitura la ejecuta el entrenador gaúcho. Pero una cosa hay que reconocerle. La Verdeamarela ha vuelto a ganar desde que él ha asumido el control. No es de ninguna manera el equipo que mejor jugó en la Copa América -en ese certamen fue la Argentina de Alfio Basile la que mostró mejor fútbol, pero el scratch pasó por encima de la Albiceleste en la final-. Tampoco fue el más destacado en la Confederaciones (de hecho, ¿con qué equipo nos quedamos del certamen que se jugó poco tiempo atrás en Sudáfrica). Pero ganó los dos torneos. Y está a punto de ganar la clasificación de la CONMEBOL.

Ganar. Todo lo que desea Diego Maradona es algo que Dunga parece tener absolutamente en su mano, controlado. Ganar le ha permitido al seleccionador brasileño ir evolucionando, implementar automatismos, sumar jugadas a balón parado que antes no existían. Sigue sin gustarme, repito. Pero Dunga ha hecho un recorrido creciente desde que tuviera que hacerse cargo del equipo de la CBF. Maradona -es cierto, con mucho menos tiempo de trabajo- parece estar estancado en el mismo lugar.

Cuando uno piensa que en algún momento Brasil puede tener sobre el terreno de juego al mismo tiempo a jugadores como Adriano, Robinho, Kaká y Luis Fabiano le entra el miedo en el cuerpo. Estos cuatro cracks parecen ser hoy por hoy más que Messi y Tévez, más quienes se puedan sumar al ataque del lado argentino, como Dátolo, Maxi Rodríguez o Verón.

En la defensa y en la portería, creo que también los brasileños superan por varios cuerpos a los argentinos. ¿Estará el fuerte del equipo de Maradona en el centro del campo? Falta poco. Mañana lo veremos. Por lo pronto, el Diez ha llevado a su equipo a misa hace algunas horas. Hizo bien.

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