Histórico
19 septiembre 2009Francisco Ortí

El Barcelona juguetea con el Atlético

03_300x224

Si el Barcelona está inspirado más vale estar lo más lejos posible. El Atlético de Madrid no lo logró escapar. Quedó atrapado durante cuarenta y cinco minutos en el epicentro del melodioso huracán en el que se convierten los azulgranas cuando se dejan aconsejar por las musas del fútbol de lujo. El Atlético de Madrid no fue más que un juguete en manos del Barcelona. Sin apenas esfuerzo los culés golearon y se divirtieron, aunque su relajación final permitió al Atleti maquillar el marcador (5-2).

Durante los días previos se había destacado la motivación del Atlético de Madrid por reconducir su dubitativo inicio de temporada con una buena actuación en el Camp Nou. Pero para que los deseos se cumplan hace falta trabajar para ello y pronto se vio que la noche no sería la soñaba por Abel Resino. En el primer minuto de partido Henry estrelló un balón contra la escuadra e instantes después Ibrahimovic se inventó una genialidad para superar con habilidad a Roberto Jiménez, que debió maldecir más de una vez el Mundial Sub’20 por llevarse a Asenjo y obligarle a debutar en el peor escenario posible.

El gol del delantero sueco desenterró los fantasmas de visitas pasadas de los rojiblancos al Camp Nou. El Atlético de Madrid se marchó goleado y humillado de la Ciudad Condal la pasada temporada y daba la sensación de que la historia se repetiría. Al cuarto de hora Messi ratificó los peores presagios atléticos anotando el segundo gol en una jugada que dejó en evidencia a toda la zaga. El argentino penetró en el área como comodidad y Roberto cayó derrumbado ante la amenaza. Alfombra roja para que Messi ampliara la cuenta.

El Barcelona no quiso hurgar en la herida rojiblanca, pero deleitaba por inercia. Sin apenas pretenderlo el Barcelona despedazaba la defensa del Atlético de Madrid, que no encontraba antídoto. El torbellino culé continuaba avanzando. Daniel Alves, poco dado a concesiones, soltó un zapatazo desde 30 metros a la media hora de partido para anotar el 3-0, y Keita firmó el cuarto poco antes del descanso tras una genialidad de Messi. Con 4-0 en el marcador el Barcelona cayó en la relajación y una mala cesión de Busquets fue aprovechada por Agüero para batir a Valdés.

Después de la exhibición culé en la primera parte la segunda mitad se convirtió en un mero trámite. Para los atléticos incluso se podría considerar como un castigo. El Barcelona envainó su espada y se dedicó a tocar y jugar un poco con el balón, como si se encontrarse disputando un rondo en el patio del colegio. En el fondo, el partido estaba resultando una cosa de niños para ellos.

Durante los últimos suspiros del encuentro, Forlán reclamó su dosis de protagonismo y demostró su disparo letal con un misil desde el exterior del área que no pudo para Víctor Valvés. El segundo gol atlético supuso una afrenta para el Barcelona, quien no podía permitir ganar tan sólo por dos goles de ventaja y rápidamente apareció Messi para recuperar la ventaja con un nuevo tanto. El Barcelona hizo lo que quiso de principio a fin.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche