Histórico
4 agosto 2009Jose David López

La petro-renovación del Manchester City

mansour-city

Manchester emergía como epicentro industrial del país y muchos eran los niños que quedaban en la calle. Obligados a mendigar o a robar para mantenerse con vida mientras sus padres se rasgaban la piel durante horas en las cientos de fábricas que rodeaban la ciudad, representaban el aspecto más turbio de aquella progresión. Con la excusa de aglutinar a los chicos más desfavorecidos del conflictivo y obrero barrio de Gorton, la esposa del párroco del barrio quiso ofrecer una salida algo más digna y pacífica a todos aquellos chicos y lo logró lanzando una pelota al suelo. Así, en 1880 nació una obra social improvisada que pasó a llamarse Manchester City (tras varios nombres), el equipo obrero, el club de los menos agraciados y aquél que reunía a niños de la calle con un balón desinflado como máxima ilusión en su grisáceo mundo de sueños imposibles.

Más de 120 años después y tras 40 de absoluta sequía de títulos, el ‘vecino’ débil de Manchester se ha quitado de encima sus lamentos, esa cara sucia que pocas veces limpió con éxito y la eterna lacra en forma de sombra ‘diabla’ que lo acompañó (y acompaña) ancestralmente durante su historia. El barrio obrero ha pasado a convertirse en el espacio donde empresarios internacionales y directivos de alta reputación han depositado sus esperanzas futbolísticas o, al menos, en el lugar elegido para llevar a cabo sus inversiones. Un juego de millones para quienes se aburren en estos días de recesión y un bálsamo esperanzador para aquellos que durante años han vivido las penurias citizen con la sola compañía del pico y la pala. Dos acompañantes que terminaron por encontrar petróleo a miles de kilómetros. La riqueza estaba en Abu Dhabi, de nada servía picar en Gorton.

Y es que el petróleo de su magnate, el ya afamado Mansour bin Zayed Al Nahyanes (anque el presidente oficial es Jaldun Bin Mubarak), ha revolucionado la Premier tan solo un año después de su aterrizaje. El primer intento fue negativo porque el equipo de Hughes apenas mostró un cambio de versión y su plantilla, rodeada diariamente de rumores que lo vinculaban a grandes operaciones, ni tan siquiera logró meterse en puestos de Europa League. Sin embargo, ha sido este verano cuando realmente ha podido asaltar la banca y empezar a renovar una plantilla absolutamente novedosa, reflejando que el de Robinho fue el primero de una larga lista de estrellas que ya suma a Adebayor, Tévez, Touré, Barry o Santa Cruz. El cánon de todas estas operaciones responde al de perfil de jugador accesible con euros en la manga ya que ninguno de ellos (salvo Barry) era imprescindible en su equipo y todos tenían detractores que posibilitaron su cambio de aires. Un golpe al ‘vecino’ con Tévez rebelde y vengativo tras su salida del United, un mensaje a los ‘gigantes’ que no lograron firmar a Adebayor, un central experto como Touré que se marchó del Arsenal rajando contra todos y el mediocentro estrella del fútbol inglés, un Barry prácticamente ‘robado’ al Liverpool, reunidos a la espera de algún fichaje de campanillas que esté al caer (posiblemente Lescott).

Más allá de sus fichajes, en un obligatorio movimiento de piezas estrictamente ejecutado, ha sabido deshacerse de quienes no contaban con minutos ni tenían hueco en un equipo de aspiraciones renovadas. Danny Mills, Darius Vassell, Dietmar Hamann, Michael Ball, Valeri Bojinov, Gelson Fernández, Felipe Caicedo, Ched Evans, Jo Alves, Glauber Berti, Martin, Joe Hart, Daniel Stturidge, Logan y Elano, un total de 16 jugadores, han salido estos días de una u otra manera del City Stadium, que aún abrirá la puerta a algunos más en el mayor proceso de ‘limpia’ de vestuario que se conoce en los últimos años.

El objetivo es claro y sólo pasa por ‘colarse’ desde ya entre los cuatro primeros clasificados que le den puestos de Champions League y así entrar en una dinámica de beneficios-gastos que se equipare y se sustente en una base deportiva de nivel. Uno de los aspectos que más hace dudar a los aficionados de alcanzar dichas metas es la continuidad de Mark Hughes como jefe para liderar este demoledor proyecto. El galés supo ganarse adeptos en la Premier tras su buen trabajo en el Blackburn y su experiencia internacional como jugador en sus años de gloria con la pelota siempre le bastaron para guardar una reputación gloriosa entre los británicos, pero su caminar ha sido dubitativo desde que lograra el banquillo celeste. El primer paso de su objetivo personal debe ser el encontrar la balanza, el equilibrio en un equipo que se antoja tremendamente ofensivo. El reto es alcanzar la plena dedicación de todos sus hombres para generar una ‘piña’ que actúe como colectivo y no como escaparate de estrellas que busquen lucimiento personal. De ello pueden dar ejemplo en White Hart Lane o en St.James Park.

Con 111 millones de euros ya invertidos en sus cinco refuerzos hay quien apuesta por el City incluso para campeón y aunque su once (Given, Richards, Touré, Kompany, Bridge, Barry, De Jong, Ireland, Robinho, Tévez y Adebayor) ilusione a los que anhelan una Premier con alternativas al top-four (al que aspiran ya Aston Villa y Everton), el primer paso debe ser la calma para progresar sin excesiva presión. El barrio de Gorton se relame ante el que puede ser su año y en las calles los obreros ya no visten de blanco, sino de celeste, el color del petróleo, la ilusión citizen.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche