Histórico
30 julio 2009Jose David López

Así es el Young Boys, test europeo del Athletic

young-boys

Alejado del glamour de los principales escenarios y acostumbrado a que los focos apunten hacia otros rincones de mayor encanto, el fútbol suizo se ha familiarizado históricamente por ser mero comparsa en el escalón internacional. Un fútbol abierto, con defensas débiles, mucho rendimiento a balón parado, ataques directos y contragolpes constantes que gana adeptos entre aquellos que rastreamos cotidianamente cada escarceo del balón por el mundo. En los últimos años su nivel global ha mejorado, las promesas han empezado a aprovechar este habitad sin presión como trampolín y gracias a avispados ojeadores, dan el salto a campeonatos de mayor potestad como la Bundesliga.

Pese a que las sensaciones son de progresión y perfeccionamiento, sobre todo después de que los estadios y la afición se renovaran con la Eurocopa 2008, las gestas de equipos helvéticos por Europa son aún imaginarias. Su bajo rango continental les priva de dar un salto mayor por lo que en multitud de ocasiones incluso el campeón suizo queda relegado en las fases previas. Alguna esporádica presencia en Champions del Basilea, el Thun y anteriormente del Grasshopper, son su mejor bagaje en los últimos años aunque la mayor hazaña sigue siendo la semifinal que disputó en 1959 el Young Boys (cayendo ante el Stade Reims). 11 Ligas y 6 Copas alumbran las vitrinas del YB, un equipo ya centenario que representa el primer test (más serio de lo que todos esperan) para un Athletic de Bilbao que debuta así en la emergente Europa League.

Los subcampeones helvéticos, actuales líderes de la AXPO Super League, llegan este jueves a San Mamés en un estado de forma ideal para aprovechar la más que probable falta de rodaje del equipo de Caparrós, que empieza a saborear las mieles de su gran campaña copera durante la pasada temporada. El YB, que comparte con el Athletic el año de fundación y una de las mejores canteras nacionales (su equipo filial es el más potente del país y el que juega en categorías superiores al resto), es una entidad multideportiva con numerosas secciones como hockey y otras singulares como los bolos, aunque la de mayor impacto social es, sin ninguna duda, el fútbol.

Dirigidos por el técnico bosnio Vladimir Petkovic desde la pasada temporada tras su buen trabajo en el modestísimo Bellinzona, rozaron el título el pasado año, lo que hubiera roto una racha que ya suma 23 años sin éxitos nacionales. La Copa del 87 fue el último grito campeón de una entidad que pasó por una quiebra a finales de siglo y que sacó la cabeza tras una inversión del grupo Lucerna Investment Company, que puso sobre la mesa algo más de 1 millón de euros para aliviar tensiones tras el descenso de categoría. Una cifra irrisoria si tenemos en cuenta la actividad de los equipos españoles estos días pero que colocó al Young Boys en quiebra, casi descendiendo a Tercera División y obligándole a empezar una reconstrucción desde cero que ahora encuentra sus primeros frutos.

Petkovic no suele modificar su esquema y utiliza un 3-5-2 (o 5-3-2, según cómo se mire) donde los dos laterales actúan como defensores lejos de su estadio pero olvidan esas labores para lanzarse al ataque cuando el público les empuja como local. La medular queda potenciada con mayor capacidad resolutiva ante la actitud de estos dos carrileros y arriba siempre utiliza dos delanteros que puedan entenderse y que nunca comparten cualidades. El canterano Wolfi es fijo en una portería que hizo suya hace ya seis campañas mientras la defensa de tres suele estar compuesta por Scheineder, Dudar y Ghezal. Degen (hermano gemelo del lateral que no logra afianzarse en el Liverpool) y Sutter, son los dos carrileros que otorgan mayor capacidad al bloque y de los que depende en gran medida su actitud en cada partido. El marfileño ex del Nantes Yapi-Yapo, el joven Hochstrasser y el habilidoso (a veces extremo) Regazzoni, completan una medular que busca en un juego directo y rápido a M. Schneuwly y al veloz y goleador Doumbia, el jugador clave en la definición  (máximo goleador liguero del pasado año con 20 goles y cinco ya en tres jornadas de la actual) y el de mayor atractivo de todo el equipo (ya hablamos de él hace algunas semanas).

Viene de golear a domicilio al Aarau (0-3) y de colocarse líder de su campeonato tras no conocer la derrota en los tres partidos ya disputados. Peligroso rival para un Athletic que apenas acaba de arrancar en esta pretemporada que devuelve el olor europeo a una Catedral que necesita un buen resultado para no ver a los suyos sufrir en la ‘moqueta’ (es césped artificial) que se encontrará en la Vuelta del Wankdorf Stadion.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche