Histórico
29 junio 2009Jose David López

Los jinetes americanos rozaron el Apocalipsis

donovanSe enfrentaban dos rivales eminentemente católicos en un país donde la religión, como muchos temas de índole social, ha creado numerosos escándalos. Suelo proclive a mitos cristianos, creyentes con una fe diaria capaz de mover montañas y perfectos conocedores de leyendas de complicada credibilidad. Entre ellas, la noche sudafricana tenía reservada una cita tenebrosa, un recuerdo tétrico que alude a la parte más escalofriante de la Biblia, la de los 4 jinetes del Apocalipsis.

Esta vez la leyenda no trataba de pestilencia, hambre, infierno y muerte, como representan cada uno de los caballeros en su caminar hacia el Apocalipsis del fin de todos los tiempos. Más bien revelaba un nuevo acto de fe impoluta, una propuesta de cambio de orden futbolístico y el punto y final de la una era dominada por mitos perennes en el tiempo. Howard, Onyewu, Dempsey y Donovan (con colaboración especial de Altidore, Bradley y Clark) son los cuatro pilares que, con sus doctrinas, ambiciosas, sacrificadas y basadas en un dignísimo trabajo de preparación, han rozado el Apocalipsis de la pelota. El primer asalto por un nuevo orden futbolístico.

La eliminación de España fue el segundo milagro de una hazaña que había empezado días antes con Egipto en una goleada imprevisible y que estuvo a punto de consumarse en el escenario donde los mitos se coronan. Estados Unidos, un equipo batallador, sacrificado, honrado, humilde y, sobre todo, con grandes planteamientos tácticos (lo que denota una progresión palpable en sus conceptos) que le han colocado en un escalón superior al que muchos le presuponían, ha soñado durante algo más de tres cuartos de hora. En ellos, se quitó ese traje de víctima que tan poco le ha gustado portar, sacó a relucir ese hambre de victoria que hace a los anónimos convertirse en protagonistas oscarizados y convirtió a su rival en un dios menor con la aureola gravemente dañada.

El resultado de otros gloriosos 45 minutos fue, ante todo, esperanzador. Estupenda capacidad defensiva con dos centrales robustos bien colocados y un portero atento a cada balón dividido, dos laterales poco ofensivos pero con la clara idea de apostar por pases directos a la espalda de la zaga enemiga y una medular sacrificada con la conjura del trabajo en equipo. Así, como un bloque, como ese muro impenetrable que busca su momento de gloria ante un rival presionado y comprometido por la naturaleza enérgica del oponente, los yankees creyeron y sorprendieron. Un remate fenomenal de un Dempsey que ya lleva años demostrando si regularidad y llegada en el Fulham, abrió el camino que iba a alargar poco después el enigmático Donovan, sobre el que sigue planeando un misterio incontestable que debate sobre sus capacidades y su falta de opciones en Europa. Su gol, no tanto por lo individual como por lo colectivo, habla de una jugada perfectamente trenzada y de ese contragolpe que, cuando fui niño, hubiera agradecido haber contemplado en las clases teóricas de aquél cuyo propósito era clonarlo conmigo.

Aunque la timidez por lo gigante del escenario y la potencia de un rival imparable cuando sus estrellas quieren realmente jugar a un deporte que llevaron a metas inimaginables, hicieron bajas los brazos a los de Bob Bradley, todo el imperio estadounidense tiene motivos para la esperanza. No es sólo haber sido semifinalistas tras eliminar a la campeona de África, la de Europa y hasta la actual campeona del mundo, sino el hecho de haber demostrado al mundo que ese fútbol terciario que muchos ven en USA, toma forma y prestigio con paso firme. Ese soccer de contratos millonarios para viejas glorias y de iconos marketineros creados para el simple impulso de la MLS, ha plantado la primera semilla para pensar en un cambio de mentalidad en el ciudadano americano.

Allí donde Obama sonríe, las grandes multinacionales muestran su poder y los deportes ignoran cualquier noticia del deporte rey en Europa, el fútbol se ha ganado un hueco. USA ha logrado convencer. USA ya ha llegado. Los 4 jinetes amenazan al mundo.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche