Histórico
5 junio 2009Francisco Ortí

El hábito de pasar a la historia

luis-moran

Llevo varios días dándole vueltas a un asunto, sin querer aceptar la realidad, pero ha llegado la hora de reconocerlo. Soy un estafador. Todavía no sé cual ha sido el delito que he cometido, pero tengo que reconocer que lo soy. Así es, pero no te sorprendas, porque seguramente tú que lees este artículo seas también un corrupto. Incluso peor que yo. Si has nacido en España tú también lo eres y no lo puedes negar. El pasado martes Mayor Oreja pronunció la siguiente frase: “Francisco Camps es el más honorable de todos los españoles”. Mejor ni imaginar como somos el resto.

La retórica de la política tiene estas cosas. En el mundo del fútbol, para bien o para más, el don de las palabras pertenece a unos pocos. Los protagonistas nos tienen acostumbrados a escapar de cualquier pregunta con alguna muletilla o frase hecha, aunque, muy de vez en cuando, durante los momentos de máxima tensión el entrevistado se despoja de cualquier formalismo para mostrar minimalista sinceridad que se escapa de lo habitual. “Es la polla”, así de específica fue la descripción que realizó Manolo Preciado sobre la importancia que tenía para el Sporting de Gijón mantener la categoría.

Igual de básica fue la respuesta de Mate Bilic cuando se le preguntó por la asistencia que le había regalado a Luis Morán para que anotara el gol de la salvación ante el Recreativo de Huelva. “En el descanso me dijo que se la pasara porque iba a marcar gol”, declaró el croata tras el partido. El secreto de la permanencia era tan sencillo como eso. Bastaba con dársela a Luis Morán. Él ya sabía que iba a marcar gol.

La curiosidad del dato es que no es la primera vez que este canterano criado en la escuela de Mareo escribe su nombre en la historia del Sporting de Gijón. Su tanto del pasado domingo permitió a los asturianos continuar un año en Primera División, pero un año antes también había sido él quien firmó el gol que significaba el regreso del Sporting de Gijón a la máxima categoría del fútbol español después de muchos años malviviendo en las sombras y con problemas económicos.

“El del Eibar es un gol que no olvidaré nunca. Sobra decir que es el más importante de mi carrera, sobre todo porque sirvió para poder disfrutar luego de la extrema alegría de la gente. Aún me parece un sueño”, confesó Morán después de anotar hace un año el gol del ascenso. Sus palabras tras el gol de la permanencia ante el Sporting de Gijón siguen el mismo patrón. “Ha sido para no olvidar”, dijo.

Más allá de las palabras, lo más importante fueron los goles de un canterano los han hecho historia para el Sporting de Gijón. Se personifican en Luis Morán, pero es el espíritu de toda una escuela como la de Mareo. Morán ha hecho un hábito al hecho de pasar a la historia, pero debe saber que hay una cosa que jamás logrará. Nunca conseguirá ser más honorable que Francisco Camps.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche