Histórico
12 mayo 2009Jesús Camacho

Equipos históricos: La delantera mítica

delanteratlhetic

El foot-ball llegó a la Penísula Ibérica en barco, surgió de la mina y viajó por España en Ferrocarril. Y es que aunque  el Recreativo de Huelva sea el “Decano” del fútbol español para encontrar sus primeros vestigios debemos desplazarnos al tercio Noreste de la provincia onubense, en el Andévalo, cerca de la frontera con la de Sevilla y a 70 kilómetros de Huelva, a Minas de Riotinto.

Fue en la citada localidad donde todo comenzó, un enclave singular en el que la empresa británica The Rio Tinto Company Limited, en 1873 sembró la semilla del foot-ball.

Atlhétic Club de Bilbao

De esta forma aquella semilla plantada en aquel mágico enclave minero comenzó a germinar y a expandirse todo el país. Concretamente a uno de esos puntos aquel foot-ball que ya se practicaba por tierras andaluzas llegó en barco. Cuenta la historia que el citado deporte británico empezó a popularizarse en Vizcaya a finales del siglo XIX, principalmente por la influencia de trabajadores británicos de los puertos vizcaínos, de los comerciantes ingleses que acudían a Bilbao, y de aquellos bilbaínos que habían estudiado en las Islas.

Y es que aquellos trabajadores sajones en sus ratos libres jugaban partidos y captaban la atención de los bilbaínos, que progresivamente fueron aumentando su interés por el foot-ball.

Un interés que cristalizó en 1898, en el Gimnasio Zamacois de Bilbao, en el que un puñado de socios comenzaron a gestar la creación del Athletic Club. Posteriormente y a finales de 1900 se constituye otro equipo en la ciudad, el Bilbao F.C. y en 1902, se forma el Bizcaya, equipo en el participaban jugadores de ambos bandos, contra equipos extranjeros.

Hasta 1903 los dos equipos continuaron siendo independientes, pero este año pasa a la historia por la fusión de ambos conjuntos en un solo equipo. Una fusión que da como resultado un equipo al que se denominó Athletic Club de Bilbao, que acabaría por convertirse en uno de los equipos con más solera de la historia del fútbol. El citado club fue creciendo progresivamente y un 21 de agosto de 1913 inauguró la que ha sido su casa, San Mamés, un nombre tomado del vecino Asilo de San Mamés, al que pertenecían los terrenos sobre los que posteriormente se levantó el estadio

Conocido por todos popularmente como La Catedral, este templo futbolístico fue testigo en la década de los veinte de la que está considerada como la primera delantera mítica de la historia del Athlétic. Una delantera que se fraguó en unos tiempos en los que la Liga española estaba en pleno proceso de creación y de la que gozaron las 9.500 personas que asistían domingo tras domingo a San Mamés. Una de las mejores delanteras de todos los tiempos de los leones, con Lafuente, Iragorri, Bata, Chirri y Gorostiza.

Mr.Pentland, docencia futbolística

Todo comenzó cuando en el verano de 1929 se produjo el regresó al club del histórico técnico Mr.Pentland, un técnico inglés que desde que llegó a España en 1921 había demostrado su tremenda sapiencia, primero en el Racing y luego en el Athlétic, en la que sería su primera etapa en el club, comprendida entre 1922 y 1925 y en la que conquistó el Campeonato regional y una Copa de España conseguida en Barcelona tras derrotar al Europa con un gol de Travieso.

Dicen los viejos cronistas que además de enseñarles a ganar, Pentland enseñó a sus futbolistas a amar al Athlétic con su recordada frase que decía: “Athletic no hay más que uno”. Pero su docencia futbolística no se quedó solo en eso, llegó incluso a enseñarles como debían atarse las botas, a golpear el balón con el empeine y la puntera y lo que es más importante, profesionalizó a aquellos jugadores de “football” que tenía el Athlétic de Bilbao de aquella época, primero estableciendo una serie de normas que son a día de hoy ‘sine qua non’ en esto del balompié: estableció dos días fijos de entrenamiento -martes y viernes-, dedicando cada sesión a desarrollar las cualidades específicas necesarias para la practica del fútbol: velocidad, resistencia, agilidad y elasticidad.

Chirri II

Todos sus predecesores en el cargo habían llevado la filosofía del pelotazo y cuando él llegó, todo esto cambió. Pentland enseñó a sus pupilos la importancia que tenía para un equipo la posesión del balón y logró que sus jugadores jugaran con pases cortos y precisos, fruto de una ardua tarea de muchas sesiones de trabajo. Uno de los futbolistas que más se favoreció de esto último fue el legendario capitán del Athlétic Chirri II, conocido por entonces como “el cerebro de las medias caídas”, un jugador con unas virtudes futbolísticas adelantadas a su época. Y es que Ignacio Aguirrezabala Ibarbia representaba unos valores de efectividad y estilo no muy propios de la época en el equipo rojiblanco. Un crítico contemporáneo le calificaba de la siguiente manera: “la personificación de la armonía, la belleza y el dominio. Deleita con su juego portentoso”. Ocho años vistió la casaca del Athlétic, y Pentland le sacó el máximo partido a sus virtudes.

Cambios tácticos

Mr.Pentland siguió a lo suyo y cambió el dibujo táctico de su equipo para favorecer a su estilo de juego. Pasó del tradicional 2-3-5 de la época, a un 2-5-3 lo cual le daba una mayor posesión en el mediocampo.

Llegan los resultados

Fred Pentland trabajó arduamente para que su equipo fuera campeón y tras una primera temporada de ausencia de alegrías llegó el primer gran título. Un título conseguido de forma abrumadora, pero para llegar a ello antes se concatenaron una serie de hechos que resultaron decisivos en los posteriores años dorados del Athlétic:

El uno de diciembre de 1929 Gorostiza y Bata debutan en la victoria 2-1 al Real Madrid en San Mamés, dos atacantes que serían el alma del Athletic en la década que estaba a punto de comenzar. Posteriormente un 5 de enero de 1930 se produce el debut de José Iraragorri, en la victoria 5-2 sobre el Real Unión, un jugador que sería un excelente complemento para Bata y Gorostiza.

Campeones invictos y la anécdota de Chirri II

El Athlétic de ese año fue el mejor en todo, campeón invicto en la Liga y campeón de Copa. Gorostiza (Pichichi del torneo), Bata, Unamuno, Iraragorri, Chirri II y Lafuente conformaban aquel ataque feroz, mientras tanto Garizurieta, Castellando y Muguerza jugaban atrás y el legendario arquero Gregorio Blasco (Zamora del torneo) defendía la portería… y todos ellos estaban al servicio de Mr. Pentland.

Un equipo que redondea la temporada el 1de junio de 1930, cuando doblega al Real Madrid obteniendo su décimo-primera Copa del Rey y así se convierte en el primer equipo en lograr el “doblete”.

También tenemos que destacar de aquella grandiosa temporada la anécdota de Chirri II, que luego se convertiría en tradición en el equipo de Pentland cada vez que alzaban un nuevo trofeo:

Con ocasión de la celebración del título Chirri II (capitán) en un espontáneo gesto arrebató el singular bombín a Pentland y a modo de broma se lo desfondó de un puñetazo. A partir de entonces los jugadores del Athlétic tenían la tradición de saltar sobre el sombrero hasta dejarlo hecho añicos después de una victoria rojiblanca, situación que no molestaba a Mr. Pentland y que se repitió en numerosas ocasiones.

Segundo doblete consecutivo

Si la temporada 1929/30 fue histórica no sería menos la siguiente y es que además de lograr un nuevo doblete, el Athlétic protagonizó una goleada sin duda legendaria: El 8 de febrero de 1931 el Athletic logra la mayor goleada en la historia de la Liga al vencer 12-1 al Barcelona. Los anotadores son Bata (7), Gorostiza (2), Garizurieta, Iraragorri y Zabalo en propia puerta.

Como hemos apuntado Mr. Pentland logró afinar aún más la máquina en la temporada 30/31, en la que hubo más competitividad (hubo triple empate en la cima junto a la Real Sociedad y Racing). El 5 de abril de 1931 sale campeón por mejor diferencia de gracias a la imponente marca de 73 goles en 18 partidos, con un Bata como Pichichi del torneo.

El conjunto habitual de Mr. Pentland en esta Liga fue: Blasco, Castellanos, Muguerza, Urquizu, Uribe, Izpizua, Roberto, Lafuente, Bata, Unamuno, Chirri y Gorostiza.

Posteriormente el 21 de junio de 1931, el Athletic obtiene su décimo-segunda Copa del Rey al vencer al Betis y por lo tanto logra su segundo “doblete”.

Dos Copas de España más

El 19 de junio de 1932 el Athlétic de Mr.Pentland triunfa ante el Barcelona y levanta su décimo-tercera Copa del Rey y a la campaña siguiente, concretamente el 25 de junio de 1933, el conjunto vasco derrota al Real Madrid en esta ocasión para adjudicarse su décimo-cuarta Copa del Rey.

Vitrinas llenas y bombines rotos

En las vitrinas de Ibaigane, aún se respira al sabor añejo del buen hacer de prototipo de “gentleman” británico: caballero dentro y fuera del campo, té a las cinco, paraguas y bombín. Su palmarés queda fuera de toda duda y es que en Bilbao este hombre es un mito, un caballero legendario que logró dos títulos de liga en las temporadas 29/30 y 30/31, además de cuatros títulos de Copa de España consecutivos, conquistados en 1930, 31, 32 y 33

En el verano de 1933, Mr. Pentland no pudo llegar a un acuerdo económico con el Athlétic y lo dejó para irse al Atlético, en la que fue su tercera y breve etapa en Madrid. Pero su estancia en el banquillo de Madrid no duro mucho debido al inicio de la Guerra Cívil.

El Athlétic y sus aficionados aún conservan viva la llama y en ‘La catedral’ aún se puede respirar ese sabor añejo de fútbol británico que dejó el Señor del bombín, y ese aura mística de aquella delantera histórica, mitos que aún permanecen en la memoria de los aficionados y en las estadísticas, no en vano aquel caballero inglés es el entrenador con más títulos de la historia del Athletic.

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