Andrés Iniesta llama con fuerza a las puertas del Balón de Oro. No es el más mediático ni posee un físico digno de una portada de revista adolescente, pero posee la innata habilidad para decidir los encuentros a su favor cuando el resto de bloquean. En Stamford Bridge volvió a demostrar esta particular habilidad y permitió al Barcelona sellar el billete de avión con destino a Roma, donde se jugará la final de la Liga de Campeones contra el Manchester United.
Iniesta ha sido decisivo en varios momentos de la temporada, tanto con España como con el Barcelona. En El Enganche queremos quedarnos con otro Iniestazo que ya recordamos con motivo del duelo entre la Roja e Inglaterra: el Iniestazo que cambió a España.





















Dos golpeos de calidad y fuerza, llegando desde atrás, sorprendiendo y que cambiaron el destino. Ambos en Inglaterra, por cierto. Si el Barcelona acaba ganando la Champions posiblemente este gol se recuerde más que el de la finalísima.
Como se ha dicho en muchos sitios, el espiritu del gol de Bakero en Kaiserslautern sobrevoló ayer el Bridge. Pienso que si Iniesta fuera argentino o brasileño y la prensa mundial hablara del nuevo Maradona o el nuevo Pelé ya le habríamos encumbrado a lo más alto. No busca a las cámaras como Cristiano Ronaldo, pero a día de hoy me parece el mejor jugador del mundo
El que marcó contra Inglaterra fue en un amistoso, pero recordad aquél que marcó en el Ono Estadi a Islandia en los últimos minutos, que no fue tan brillante, pero sí decisivo en una fase de clasificación en la que la cosa pintaba muy mal…
Me gustaría que ganara el Manchester Utd la Champions (cuando no está el Madrid, siempre voy con ellos), pero me alegro de que el protagonista de la noche de ayer fuera Andrés Iniesta. Si todos los jugadores fueran como él, el fútbol sería un deporte de caballeros