Histórico
29 abril 2009Jose David López

Giggs, el termostato y su sustituto

ryan-giggs

La profesionalidad futbolística es una nota dominante entre aquellos que siempre entendieron el fútbol como su instrumento laboral. Se trata de conservar el único don que el destino quiso otorgarles a unos pocos bienaventurados y que sólo un continuo sacrificio (físico-mental), puede mantener intacto con el paso del tiempo. Este, capaz de fulminar en días el trabajo incesante de toda una vida, aparece como único mal endémico de aquellos ‘magos’ del balón que aún salvaguardan su estatus entre las juventudes rebeldes que pretenden desbancarles. El ejemplo ideal, el patrón futbolero del ayer que se mantiene incólume en nuestros días, levanta un trofeo más. Es el enésimo a lo largo y ancho de una carrera interminable pero no es uno más para Ryan porque éste, por fin, corona una carrera carente de estridencias, repleta de aplausos y con múltiples gestos honoríficos hacia su persona.

Ryan Giggs, The Welsh Wizards, ha sido nombrado este lunes como MVP de la temporada en la Premier League. La Asociación de Futbolistas Profesionales (PFA) le prefirió por encima de Nemanja Vidic, Edwin van der Sar, Rio Ferdinand y Steven Gerrard, lo que evidencia el respeto supremo que levanta entre los hinchas británicos. 18 campañas defendiendo los colores que le vieron nacer y le verán morir, 799 partidos como mancuniano, 148 goles a sus espaldas y nada menos que 29 títulos nacionales e internacionales, son los registros del extremo más admirado del mundo. Un icono para el fútbol galés, que recupera un galardón que no lograba desde que en 1991 lo consiguiera Mark Hughes. Allí, entre sus devotos, creen que es el deportista galés más importante de todos los tiempos.

Sin embargo, como todo buen profesional, Giggs quiso destacar que gran parte de su premio y de la envidiable trayectoria que sigue ampliando día a día, pertenece a Alex Ferguson (que hace días pedía el galardón para Giggs). Ryan recordó que con 13 años ya cruzaron sus vidas y que aún hoy sigue dándole las gracias por todos los apoyos y facilidades prestadas. Más allá de su amistad, la importancia de ‘Fergi’ en la carrera del extremo de Cardiff es vital porque ha sabido administrar como pocos y de manera excelente la capacidad regenerativa de un jugador que nada tiene ya que ver con el que despuntó en sus primeros años. De la velocidad se ha pasado al saber estar, la verticalidad ha dejado paso a la libertad, la profundidad se convirtió en visión de juego y el desborde acabó traduciéndose en asistencias para los compañeros. Un extremo rápido, ágil, con llegada y típicamente británico que ha reciclado sus cualidades en torno al desgaste físico de los años para acabar sumando el título individual más importante del fútbol inglés tras casi dos décadas de máxima rentabilidad.

Ferguson lo sacó de la banda, lo colocó de mediapunta, de llegador, un hombre liberado que aparecía por cualquier zona y que rentabiliza al máximo sus minutos en un ejemplo perfecto de inteligencia táctica por y para el bien del colectivo. No es habitual, sus 24 partidos este año así lo atestiguan pero refleja cada tarde una capacidad regenerativa sin comparación que le permite dar el máximo en partidos donde el técnico sabe que puede hacer daño. Actualmente sigue un canon inalterable donde juega 60-65 minutos si es titular, nunca entra en más de dos partidos consecutivos a lo largo de una misma semana, casi siempre suele jugar cuando el United actúa en Old Trafford y tiene la mayoría de sus minutos en partidos complicados que necesitan un cambio de frente en la segunda mitad. Así ha logrado mantenerse en la cima, no sentirse presa de su propio cuerpo y evitar críticas por una vejez deportiva que se rebela contra la naturaleza. Un termostato deportivo con estupendos resultados.

La cara amarga de esta situación la ofrece aquél que estaba llamado a sustituirle en la banda izquierda del Teatro de los Sueños. El portugués Nani se ha topado con un veterano sin igual, querido, profesional y que mejora sus números en rendimiento a lo largo de las últimas campañas. En 2007, cuando llegó desde Lisboa, el internacional luso apuntaba a un firme propósito de ir ganando en importancia y presencia al mismo tiempo que Giggs quemaba sus últimos cartuchos. 18 millones de euros le obligaban a desterrar al galés pero, al mismo tiempo, su pasado lisboeta le hizo ser comparado erróneamente con un Cristiano Ronaldo al que emula pero no alcanza. La falta de madurez en el campo y los continuos balones perdidos por nula confianza, acabaron con su paciencia este sábado cuando fue sustituido en la primera mitad tras unos minutos lamentables ante el Tottenham que él pone ahora como excusa a su particular salida de tono. Su cabreo tocó techo porque abandonó el estadio sin terminar de ver el choque y la polémica surgida tras su ‘espantada’ le ha acabado de abrir las puertas de salida de cara al verano.

Para más inri, además, el United acabó remontando ese partido clave ante los Spurs donde, por cierto, no estaba ni convocado Ryan Giggs (aplicando el canon citado previamente y evidenciando que en partidos vitales como el de esta semana Champions ante el Arsenal, contará con minutos). El galés de oro seguirá tirando de termostato para rebelarse a sus ya 36 primaveras y obligar a las osadas juventudes a dar el máximo para limpiarlo del once mancuniano. Otra Champions está en su mente.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche