Histórico
20 abril 2009Jose David López

Chelsea y Everton, finalistas FA CUP

everton-3La fórmula copera más apasionante y comercial del planeta, ésa envidiada en todos los países cuyo segundo torneo nacional queda relegado a un plano más que minimizado, ha dado un ejemplo de profesionalidad sin precedentes este fin de semana. La FA Cup no sólo es la historia de más de 130 años de eliminatorias, ni los continuos enfrentamientos entre sus más de 700 equipos inscritos anualmente, sino el imborrable recuerdo que día tras día refleja a todo el mundo. Dos semifinales, sin mucho brillo, sin grandes detalles pero con mucha pasión y una tensión irrepetible. Chelsea y Everton se meten en la finalísima del próximo 30 de mayo en un Wembley que estalló durante el fin de semana a pesar de que los puristas quieren que allí, en el templo británico, se disputen solamente las finales.

La sorpresa, a medias, la puso el Everton del indomable David Moyes. El técnico escocés, que suena para suplir a Ferguson en el banquillo mancuniano cuando Sir Alex decida marcharse, venció a su compatriota en un choque tan lento como sorprendente. Y es que sin que el balón echara aún a rodar, los titulares ya tachaban de alocado a Ferguson, que se atrevió a alinear de inicio a juveniles como Macheda, Wellbeck, Gibson, Rafael, Fabio… y a otros no habituales como Park, Foster (que sigue dejando malas sensaciones día tras día) o incluso Tévez. Sólo su columna defensiva, la formada por Vidic y Ferdinand, se mantuvo al frente. Así, con Cristiano, Rooney, Carrick, Van Der Sar y compañía en las gradas, los Red Devils fueron apenas ‘diablillos’ con hambre, ambición en el arreón inicial y alguna ocasión a cargo de los veloces e incisivos atacantes de un ‘equipo H’ absolutamente inesperado.

Pese a esa ‘papeleta’ tan comprometida para una generación aún en pañales y verde para este tipo de choques de primer nivel, el United fue superior, buscó la victoria con mayor ahínco y terminó perdiéndose en el manto arácnido que tejió Moyes. Los Toffees (llegando a esta serie tras momentos para la historia) decepcionaron en su planteamiento pues pese a llegar a la cita como un equipo enrachado, con capacidad goleadora y sin nada que perder, el nombre de su rival, por encima de quienes rellenaban las camisetas mancunianas, le mantuvo a raya. Apenas un par de acercamientos inocentes y algún contratiempo a balón parado pudo dejar en ataque, un punto que contrasta completamente con su seguridad defensiva, a la que solo un disparo de Wellbeck que rozó el larguero pudo franquear. Jagielka y Lescott siguen demostrando su capacidad de corte y un pundonor inusitado, complementado perfectamente con la llegada de Cahill, las avanzadas galopadas de Baines (uno de los mejores este domingo) y la corpulencia de Fellaini. Aunque sólo algunas de esas piezas funcionaron, bastaron para llegar a los penaltis y reflejar que Ferguson había pecado con su experimento.

Curiosamente, pese a que los Red Devils han salido vencedores en sus últimas tandas de penaltis (logrando títulos con ellas), en ninguna de las anteriores se encontró con juveniles para disparar. De tal manera, Ferguson decidió que los lanzamientos debían cargarse en los hombros de aquellos cuya novatez pasó hace lustros. ¿Resultado? Berbatov falla producto de su frialdad (mala temporada la suya) y Ferdinand plasma su antipatía desde el punto fatídico. Howard hizo el resto y el ‘poker’ de títulos mancunianos se reduce a dos grandes metas: Premier y Champions. El Everton, peor en el global pero defensor ultranza de sus principios, volverá a una final tras 14 años (0-0, 4-2 en penaltis).

Link: Man Utd - Everton FA Cup penalties A pesar de la ya imparable esperanza del imperio Blue de Liverpool, el otro sector azulón del país, el de la capital londinense, le esperaba en la finalísima desde el sábado. El Chelsea de Hiddink sigue imparable en su crecimiento, progresión hombre por hombre y máxima confianza en un colectivo que parecía sólo anhelar un hombre con ideas claras. Guus ha colocado a Drogba como jefe ofensivo, ha eliminado a Deco para devolver a Lampard al nivel de hace dos años y, rodeando a sus cracks de jugadores renovados en su ego, tiene todas las opciones abiertas a pesar de un año caótico. El paso definitivo lo dio ante un Arsenal perdido en la desaparición de Cesc, que fue perfectamente tapado por el centro del campo Blue. Sin el catalán disponible durante cerca de 60 minutos por una presión continua sobre la salida de balón de los gunners, Denilson y Diaby sufrieron como pocas veces se les ha visto. Pérdidas de balón, falta de ideas y un remate final de Drogba que rompía una tarde que había empezado con esperanza tras el gol de Wallcott. Las bajas defensivas de Wenger, obligado a alinear a Fabianski o Silvestre de inicio (Arsahvin de nuevo suplente), junto a la falta de ocasiones por el estupendo trabajo anti-Fábregas, acabó desesperando al alsaciano hasta que Drogba, eterno, impoluto y regresando a la élite en el momento cumbre de la campaña, decidió dar el carpetazo (1-2). Favorito hay uno, muy claro y con la opción de encarrilar un año único salvo que Moyes lo impida.

Link: Arsenal - Chelsea 1-2

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