Histórico
18 abril 2009Francisco Ortí

Un minuto de 38 años

valencia70-1

Pese a que el Valencia ha remontado el vuelo en las últimas jornadas, esta temporada no está dejando muchas alegrías en la afición valencianista. Los problemas económicos continúan hipotecando el futuro deportivo y el equipo pelea por regresar a la Champions League. Por ello, conviene echar una mirada al pasado para recordar momentos en los que el aficionado ché disfrutó con su equipo. Y precisamente este sábado 18 de abril se cumplen 38 años del título de Liga logrado por el Valencia en la temporada 1970-71 con un final en el que los transistores fueron los protagonistas.

Durante los años 60, el Valencia había vivido una época dorada. Las victorias en la Copa del Generalísimo -ahora Copa del Rey- y el dominio en Europa, levantando dos Copas de Ferías -la actual Copa de la UEFA- consecutivas (62-63), convirtieron al club ché en uno de los equipos punteros del fútbol español. Sin embargo, la generación de jugadores se fue marchitando conforme acababa la década y la derrota en la final de la Copa de 1970 marcó el fin de un ciclo.

Así, el Valencia inició el cambio generacional. Entregó los mandos del equipos a Don Alfredo Di Stefano, quien se encontraba ejerciendo de entrenador en Boca Juniors, al que hizo campeón en 1969. Sus conocimientos futbolísticos no permitían discusión alguna, pero La Saeta Rubia era temido por su fuerte carácter y no le tembló el pulso para dar la baja a viejas glorias como Waldo o Guillot después de un par de entrenamientos. Con esta decisión, comenzó la regeneración valencianista, aunque no fue demasiado bien acogida por el aficionado valencianista de la época.

El mal inicio de temporada echó más tierra sobre las decisiones de Di Stefano. El Valencia protagonizó un pésimo inicio de Liga y después de cinco jornadas muchos le veían como firme candidato al descenso. En Europa el equipo ché tampoco mejoraba sus sensaciones domésticas. Superó al Cork Hibernian irlandés en la primera ronda de la Copa de Ferías, pero cayó en la segunda ante el Beveren belga. El proyecto Di Stefano se tambaleaba y el estadio Luis Casanova, siempre generoso en la crítica, clamaba contra quien había sido una leyenda como jugador.

Después de sendos empates ante el Granada y la Real Sociedad, el Valencia visitaba Gijón con una novedad en la convocatoria. El extremo izquierdo Óscar Rubén Valdez podría debutar. En aquella época la Liga no permitía jugadores extranjeros, por lo que el argentino había sido fichado como oriundo, aunque no pudo debutar hasta la sexta jornada por no tener los papeles en regla. Hasta ese momento, el jugador permaneció escondido en Chiva, sin poder siquiera entrenar, para que el regimen franquista no le deportara.

Finalmente Valdez debutó en Gijón y jamás volvió a desaparecer de una convocatoria esa temporada, hasta la última jornada. El Valencia venció al Sporting y comenzó una racha victoriosa que se confirmó con el épico triunfo en el Camp Nou ante el Barcelona por 0-2 con goles de Clamarunt y Valdez, y un penalti parado por Abelardo. Con la victoria en Barcelona, los ché presentaban su candidatura al título y olvidaban todos los problemas sufridos a principio de temporada.

paquito-liga-71El Valencia comenzó a ganar y no había manera de pararle. Del 6 de diciembre de 1970 a 6 de marzo de 1971 los ché permanecieron invictos y el equipo estaba perfectamente cohesionado. Los recién llegados Pellicer y Sergio encajaron a la perfección. De Sergio se decía que era capaz de correr durante todo el partido, aunque su puntería cara a puerta dejaba mucho que desear. “¿Con todo lo que corre encima querés que marque?”, bromeaba Di Stefano cuando le criticaban a su extremo. Mientras, en el centro del campo Pep Claramunt y Paquito serían los encargados de gestionar el equipo desde el centro del campo. La juventud de Claramunt y la clarividencia de Paquito hicieron las delicias del valencianismo y el fútbol español en general.

Todo ello escoltado por un excelente trabajo defensivo, que logró encajar tan sólo 19 goles en 30 partidos. En la portería estaba Abelardo, ganando la titularidad al mítico Pesudo, defendido por una joven y prometedora zaga que ya había mostrado su buen hacer en campañas anteriores, y en el que destacaban el paraguayo Aníbal, las contundentes subidas por la banda de Antón y un jovencísimo Sol.

El final de la impecable trayectoria del Valencia llegó el 6 de marzo en el Manzanares. El Atlético de Madrid se impuso por 3-0 en un pobre partido de los ché. La derrota era un duro golpe, pues se producía ante un rival directo por levantar el título de Liga. Sin embargo, el equipo ché se levantó y tras un gran sprint final, con cinco victorias consecutivas ante Athletic (4-0) , Zaragoza (0-2),Celta (2-1), Sabadell (0-1) y Elche (3-0), llegó a la última jornada como líder. La clasificación era Valencia 43 puntos, Barcelona 42 y Atleti 41.

El 18 de abril de 1971, el Valencia visitó al Español en Sarriá consciente de que si lograba como mínimo un empate se proclamaría campeón. Los otros dos perseguidores, Barcelona y Atlético de Madrid, se enfrentaban entre sí en el Manzanares. Valdez no pudo jugar ese partido, ni tampoco Sergio. Así que Di Stefano alineó el siguiente once: Abelardo, Vidagany, Anibal, Sol, Antón, Pepe Claramunt, Sergio, Forment, Pellicer, Paquito y Enrique Claramunt.

El Espanyol, quien no se jugaba nada deportivamente hablando, resultó ser un rival más motivado de lo esperado. El Valencia, atemorizado por la importancia de la situación, se mostró demasiado nervioso y no consiguió desplegar su juego habitual.  Los cientos de aficionados valencianistas desplazados a Barcelona eran un manojo de nervios y más cuando Lamata adelantó al Español con un cabezazo desde el área pequeña.

Así concluyó el encuentro, con mínima derrota para el Valencia, quien había echado por tierra sus esperanzas de ganar la Liga por sus propios medios y dependía de lo que sucediera en Madrid. Los transistores se convirtieron en el narrador perfecto para la ocasión y de ellos brotó la noticia esperaba. Barcelona y Atleti habían empatado, y, por lo tanto, el Valencia era campeón de Liga 24 años después. La afición ché invadió el césped de Sarriá con el famoso palmito que también apareció en La Rosaleda en la primera Liga de Rafa Benítez. Hoy se celebra el 38 aniversario de aquel éxito, en un momento en que los ché tienen sed de gloria.

El resumen en vídeo de la última jornada:

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche