Durante sus cien años de vida, el Bologna se ha dibujado como un club acostumbrado a sufrir, dejándose ver a menudo por la Serie A, pero cosechando éxitos muy de vez en cuando. Pese su desnutrido palmarés, los rossoblu han disfrutado viendo vestir su camiseta a grandes figuras como Roberto Baggio o Beppe Signori. Sin embargo, el más querido por todos los aficionados del club, y por los boloñeses en general, es l´ onorevole Giacomo Bulgarelli. “Onorevole Giacomino, salute!”, le gritaba el capotifoso Gino Villani antes de cada encuentro.
El honorable Giacomo fue el gran capitán rossoblu durante la segunda etapa gloriosa del Bologna, en la que se consiguieron los últimos títulos que se instalaron en las vitrinas del club: un Scudetto (1964) y dos Coppas de Italia (1970 y 1974) y una Copa Mitropa (1961). Pese a su condición de centrocampista, Bulgarelli destacó por su facilidad goleadora y capacidad de mando. Fue siempre fiel a los colores rossoblu y llegó a rechazar una oferta para fichar por el Milan. Su inquebrantable lealtad le convirtió en el jugador que más veces ha defendido la camiseta del Bologna, con un total de 392 partidos en la Serie A. Su carisma continuó incluso después de que la rodilla le obligara a dejar el fútbol, y Giacomo se dedicó a comentar partidos para televisión e, incluso, para videojuegos.
El pasado 12 de febrero, Bulgarelli perdió la batalla contra el cáncer, y, aunque continúa viviendo en el recuerdo de los boloñeses, la afición rossoblu quedó huérfana. Busca un nuevo ídolo, alguien digno de ser bautizado como l´ onorevole. Quien se ha propuesto llenar ese hueco es un goleador nómada, que ha encontrado su mejor momento deportivo a los 32 años. Marco Di Vaio es quien ha presentado la candidatura a nuevo ídolo local. Méritos no le faltan. De hecho, sin los goles del delantero italiano, que lidera la clasificación de goleadores con 19 tantos junto a Ibrahimovic, el Bologna podría considerarse carne de Serie B.
El Bologna vive una situación crítica en la Serie A. Faltando nueve jornadas para que concluya la temporada, los rossoblu son cuartos por la cola, a sólo dos puntos de los puestos de descenso. Durante las 29 jornadas, tan sólo han sido capaces de anotar 31 goles. Un dato que sería sensiblemente inferior si restáramos los 19 tantos de Marco Di Vaio, el gran héroe del Bologna esta temporada. Si el Bologna logra mantenerse en la Serie A durante el año de su centenario será gracias a la eficacia de su nueve.
Pese al teórico sufrimiento que provoca vivir sobre la cuerda floja, Di Vaio es completamente feliz. Ya ha vestido camisetas de mayor alcurnia, luchado por objetivos de mayor relevancia, pero ha sido en el Stadio Renato Dall´ Ara donde ha encontrado el lugar ideal para sentirse futbolista. “He encontrado un lugar ideal para mi familia y para mí después de tantos años de vaivenes. Me siento bien en Bolonia. No quiero irme“, declaró Di Vaio, quien, al igual que Bulgarelli, también rechazó una oferta procedente de Milán. Mourinho le quiso para su Inter.
La fidelidad de Di Vaio hacia el Bologna está totalmente justificada. El club y la ciudad le dan lo que más necesita. Y quizá lo que menos haya buscado durante su carrera. A sus 32 años, ha vivido todo tipo de emociones como futbolista. Desde sus inicios en la Lazio hasta su decadencia en el Valencia, pasando por el salto a la fama en la Salernitana y sus fugaces y certeras apariciones en la Juventus. Ha jugado en tres ligas, vivido en tres países, disputado los más prestigiosos campeonatos, pero no ha encontrado la felicidad hasta que el Bologna llamó a su puerta. Por ello, Di Vaio siente que le debe una a Bolonia. Quiere dejar al Bologna en la Serie A gracias a sus goles y llenar el hueco dejado por Bulgarelli. Marco quiere ser L´ onorevole.





















Y yo que pensaba que estaba acabado.
La verdad es que es bastante curioso el caso de Marco Di Vaio. Llegó al Valencia con un buen cartel, y de hecho, igualó el registro goleador de su última temporada en la Juve, pero su calidad se dejó ver a cuentagotas. No llegó en buen momento, ya que coincidió con el inicio de la época de Juan Soler y sus primeros desvaríos, primero haciendo un gran contrato a Ranieri, quien luego duró poco mas de una vuelta, y luego haciendo otro contrato largo a Antonio López para destituirle a final de temporada.
El resultado, un año mediocre para un Valencia que había sido campeón de liga y UEFA.
Después, la llegada de Villa le sentenció. Logicamente.
Saludos.
http://rumboaroma.blogspot.com
A Di Vaio le hacía falta algo de estabilidad, y por fin la ha conseguido en el Bologna. Lástima que haya sido tan tarde. Gran anécdota la de Bulgarelli.
Yo creo que hay jugadores italianos que estan hechos para el calcio. Cuando el Valencia contrato a Ranieri, hizo una apuesta arriesgada incorporando jugadores como Di Vaio, Corradi, Fiore, Moretti ninguno de ellos dió el nivel que anteriormente mostraban en Italia.
Su paso por el Mónaco (creo en calidad de cedido) fue irregular, y no resultó ser el recambio que ansiaba el equipo francés después de la ida de jugadores como Morientes, Koller, Nonda, etc…
Solamente remarcar que anotar 19 goles en un equipo que lucha por el descenso és simplemente espectacular; veremos como acaba la temporada.
@Javi GR: El inicio de Di Vaio en ese Valencia fue bastante bueno para mi gusto, pero fue incomprendido por la grada y poco a poco se metió en una espiral negativa. La destitución de Ranieri le terminó de sentenciar porque Antonio López parecía tener italianofobia y no alineaba a ninguno de los italianos. Al final solo sobrevivieron Carboni y Moretti.
@bonas: Di Vaio se marchó al Mónaco cedido el primer año y creo que luego el Valencia le dio la carta de libertad.
Sería una lástima que bajara el Bologna, pero también lo sería que bajara el Torino. Son dos míticos que se están jugando el no descender. Di Vaio, está que se sale, fruto de sus 19 goles. En el caso que baje, lo más probable es que intente suerte en un grande en lo que podría ser su último contrato, no creo que se quede en Bolonia.
Un saludo. http://www.futblogmundial.com
Pues yo recuerdo lo que dice Francisco Ortí, en el Valencia empezó bien, llegó con buen cartel y parecía que hacía goles. Peor luego fue desapareciendo, dejando de contar y marchandose por la puerta de atrás. Ahora, tiene mucho merito que sea el lider de la tabla de goleadores de Italia, y que incluso haya sonado para la Selección.
Grande Marco,coincidi con el en un gimnasio en Valencia,un crak.saludos