Histórico
4 marzo 2009Francisco Ortí

Hace historia 24 años después

athletic-sevilla

Hay partidos que por cuestiones desconocidas adquieren un dimensión especial. Son diferentes al resto. Se siente desde antes del pitido inicial, pero aún así uno se sorprende en cuanto el balón comienza a rodar y se deja hipnotizar por el ambiente, los olores, los cánticos, la vehemente actitud de los jugadores. El Athletic-Sevilla pertenece a este selecto grupo de partidos de etiqueta negra y no decepcionó.

La fuerte lluvia bilbaína, el frío, el barro y San Mamés contribuyeron a aumentar la épica de un encuentro que pasará a la historia del Athletic de Bilbao puesto que permitió a los Leones volver a rugir en una final de la Copa del Rey 24 años después. Con un partido jugado a altos niveles de adrenalina, el Athletic se dejó guiar por los latidos del corazón y dejó las pizarras a un lado para remontar el 2-1 de la ida ante el Sevilla y sellar su billete a la final.

Los Leones saltaron al terreno de juego con las garras afiladas e intimidaron al Sevilla. El asedio local arrinconó a los sevillistas, que sufrían con los balones aéreos donde Llorente imponía su jerarquía. Uno de esos balones colgados lo peinó el nueve rojiblanco para la potente llegada de Javi Martínez, quien mandó el balón al interior de la portería sin especulaciones. Habían pasado sólo cuatro minutos, pero el Athletic había puesto la primera piedra para estar en la final.

La ansiedad bilbaína no descendió pese al gol de Javi Martínez y continuó visitando con asiduidad el área de Palop, que se quitaba de encima como podía los balones que le disparaban. El Sevilla crecía poco a poco conforme entraba en contacto con el balón, pero la sensación de peligro era propiedad del Athletic y sus contragolpes. A los 34 minutos, Yeste se marchó por la banda izquierda y puso un centro al área para que Llorente aprovechara sus centímetros para cabecearlo a la red.

El tanto dejó noqueados a los sevillistas y su estado empeoraría cuando poco después David Prieto cometió un error garrafal y perdió el balón en las inmediaciones del área. Llorente no lo desperdició y le regaló una sensacional asistencia a Toquero, quien encaró a Palop y lo batió con sutilidad. El 3-0 acompañó al luminoso durante el descanso y anticipaba una segunda mitad cargada de emociones.

Manolo Jiménez había dado entrada a Luis Fabiano y en la segunda mitad apostó por Diego Capel en busca de la remontada. Sin embargo, la ofensiva del Sevilla se hizo esperar. El Athletic rompió el ritmo del partido con constantes interrupciones y su fuerte defensa le evitó sufrimientos innecesarios.

El Sevilla se contagió del ritmo de los bilbaínos y no decidió volcarse completamente en ataque hasta que fue demasiado tarde. Los sevillistas gozaron de algunas ocasiones, pero la consecución de los dos goles que necesitaba para estar en la final se antojó imposible y el marcador final reflejó la gran superioridad de un Athletic histórico. Mestalla le espera en la fina de una Copa del Rey 24 años después.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche