Histórico
24 febrero 2009Francisco Ortí

Cualquier tiempo pasado…

manicheEl imaginario popular considera que todo en el pasado era mejor. Se tocaba mejor música, las estrellas de cine eran más glamourosas y el arte era inteligible, mientras que en el presente todo ha bajado uno o dos peldaños en la escala de la calidad. No todo el mundo estará de acuerdo en la idealización del pasado -personalmente yo no lo estoy- pero seguro que Nuno Ricardo Oliveira Ribeiro, más conocido como Maniche en homenaje a Michael Manniche, sí pertenece al nutrido grupo que asegura que cualquier tiempo pasado fue mejor.

El centrocampista portugués del Atlético de Madrid idolatra su pasado y este martes se verá las caras con él. Con motivo de los octavos de final de la Copa de Europa el estadio Vicente Calderón recibirá la visita del Oporto, club en el que Maniche vivió sus mejores años como futbolista profesional. “Será un partido especial, porque pasé unos años maravillosos en el Oporto, y gané todo lo que un jugador puede ganar. Fue una época de mi vida que nunca olvidaré”, asegura el centrocampista luso en la previa del partido.

Maniche militó en el Oporto desde el 2002 hasta el 2005. Fue su trienio glorioso. A lomos de los Dragones ganó dos veces la liga portuguesa, levantó la Copa de la UEFA y la Copa Intercontinental, pero tocó techo cuando el 26 de mayo de 2004 pudo abrazar la Copa de Europa tras vencer al Mónaco en la final. Maniche fue pieza clave de ese Oporto magistralmente dirigido por José Mourinho y formó una sociedad de lujo con Costinha, que no volvió a funcionar igual cuando fue pintada de rojiblanco.

Con una lustrosa colección de éxitos, Maniche decidió abandonar el Oporto. Había llegado el momento de decidir el nuevo destino en el que progresar como futbolista. Era objeto de deseo de los grandes clubes de Europa, pero se cegó por la ambición de su billetera y acabó recalando en la liga rusa para defender el escudo del Dinamo de Moscú, totalmente alejado de las miradas que atraen las grandes citas europeas.

Ese fue el inicio de la decadencia de Maniche. Su gran calidad quedó escondida en el olvido ruso y no regresó pese a su fugaz intento en el Chelsea o el Inter de Milán. En el Atlético de Madrid, donde se reencontró con Costinha, se ha acercado a su mejor versión, pero su fuerte carácter le engañó para protagonizar salidas de tono cuando comenzaba a ganar importancia dentro de los esquemas de Javier Aguirre. Con la llegada de Abel Resino al Manzanares, Maniche disfruta de una nueva oportunidad para reverdecer laureles y no hay mejor manera de empezar que enfrentándose a los fantasmas del pasado.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche