La jornada europea ha dejado multitud de imágenes curiosas. Los fallos de los porteros y los defensas, la celebración del Bayern en Lisboa o los chorreos de Boluda. Pero sin lugar a dudas el oro se lo llevan Kolo Touré y Gallas, quienes obligaron al Arsenal a jugar contra la Roma con nueve jugadores durante unos segundos porque saltaron tarde al campo tras el descanso.
“A Touré siempre le gusta salir el último del vestuario y quiso esperar a que Gallas terminase su tratamiento con el fisio para salir con él sin darse cuenta que llegaban tarde. Simplemente es eso lo que ocurrió”, así explicó Arsene Wenger el retraso de sus dos jugadores. Seguro que en privado no fue tan condescendiente con ellos.
Iván Alonso [10 de abril de 1979, Montevideo (Uruguay)] ha sido uno de los refuerzos invernales del Espanyol y, a pesar del poco tiempo que lleva a las órdenes de Pochettino, está tan concentrado como el que más en sacar al club periquito de los puestos de descenso. El delantero blanquiazul ha atendido a El Enganche justo cuando el calendario ha deparado el enfrentamiento contra un Real Madrid al que “respeta”, pero no teme.
Acaba de llegar al Espanyol para reforzarle de cara a salvar el peligro de la zona baja… ¿Cómo se encuentra personalmente para este reto y cómo está el equipo para sacar la cabeza de abajo?
Me encuentro muy bien, la verdad. Estoy muy satisfecho con este paso profesional que he dado y creo que todos estamos plenamente mentalizados de todo lo que nos queda por delante. Aún tenemos mucho camino que recorrer, pero somos optimistas y tenemos mucha confianza en que podremos conseguirlo.
Pochettino ha sido el artífice principal de su fichaje. ¿Hasta qué punto es clave esa figura en su llegada y en la motivación que da al vestuario?
No sé cuánto tuvo que ver en mi contratación, lo que sí tengo claro es que nos está dando mucha confianza en todo lo que hacemos y que él es el primero que se pone como ejemplo de autoexigencia. En ese sentido, su aportación y su experiencia es máxima. Seguir leyendo…
Al sureste de Francia, y no muy lejos de una de nuestras anteriores protagonistas, se alza, acurrucada en la orilla izquierda del Rodano, la ciudad de Avignon.
Pequeña, histórica y ventosa (como dice el proverbio: Avignon Ventosa, sin viento venenosa, con viento fastidiosa), fue centro de la cristiandad durante buena parte del siglo XIV, cuando los papas se trasladaron allí a partir del pontificado de Clemente V (El papa que disolvió la orden del Temple), un títere en manos del rey de Francia.
La ciudad y su zona de influencia, el llamado Comtat Venaissin, permanecieron de hecho en manos de la iglesia, como un enclave dentro del reino de Francia hasta la revolución. Seguir leyendo…
Es un hecho insólito en Primera División. Nunca en la historia, un recién ascendido había sumado 39 puntos en 24 partidos, lo que es sinónimo de objetivo cumplido. Ese equipo es el Málaga, que se ha ganado, por derecho propio, el título honorífico de revelación de nuestra Liga. A estas alturas, está por delante del Atlético de Madrid, ocupa puestos de UEFA y tiene la Champions a dos puntos.
El conjunto andaluz ha sorprendido a todo el mundo. Ni sus propios aficionados podían esperar una campaña tan tranquila. Sobre todo después del horrible balance de un punto y cero goles en las cuatro primeras jornadas. Desde entonces, los hombres de Antonio Tapia no han parado de crecer. Su confianza ha ido en aumento y, con un juego ofensivo y muy vistoso, se han convertido en uno de los grandes animadores de esta Liga. Seguir leyendo…
Vallecases un barrio obrero situado al sur de Madrid donde todo el mundo se siente muy identificado con los colores del equipo de este mismo barrio, el Rayo Vallecano. Si bien puede haber gente que tenga como primer amor los colores del Real Madrid o el Atlético de Madrid, el Rayo sigue estando presente en su corazón.
Los aficionados más radicales de este equipo tan peculiar son los Bukaneros, un grupo formado por gente muy joven del propio barrio que se reúnen a las afueras del mismo horas antes de cada partido para contarse sus últimas aventuras y ‘caldear’ un poco su cuerpo.
La primera impresión que dan los Bukaneros es que en conjunto forman un gran grupo. Son alrededor de 200 ó 250 y se sitúan en el único fondo que hay en el Estadio Teresa Rivero. No paran de animar en ningún momento a su equipo con diferentes canciones. Además, al ser tan pequeño el estadio, se les escucha perfectamente en todas las partes del mismo. Seguir leyendo…
El fútbol italiano tiene muchos rasgos característicos que le hacen único, especial y diferente a los demás. La gran mayoría de ellos responden a planes estratégicos, trabajos físicos muy potentes y tácticas conservadoras en los equipos menores. Sin embargo, en las últimas fechas se está poniendo de moda una práctica extraña que, por ahora, ha nacido y germinado en el Calcio y que tiene a los técnicos como protagonistas.
Ocurrió en Palermo con Guidolin y Colantuono, también en el Chievo o en el Torino. Todos ellos han visto como se les proponía un proyecto a principios de campaña y, después de no colmar las expectativas o metas deseadas, eran cesados a mitad de campaña. Sin embargo, como el equipo seguía sin reaccionar, semanas o meses después regresaban por la misma puerta que les vio salir. En el caso del Palermo, además, la práctica se ha repetido varias ocasiones, lo que refleja una incompetencia total desde la directiva, incapaz de tomar decisiones lógicas a largo plazo. Seguir leyendo…
Lo que apuntaba a ser una noche mágica en Riazor se acabó convirtiendo en una noche de pesadilla para el Deportivo de La Coruña. Cinco participaciones con éxito en la Champions League en este siglo -tres en cuartos de final-, no merecían una despedida de esta manera. Caer con un global de 6-1 ante un desconocido como el Aalborg no es digno del envidiable curriculum europeo del Deportivo.
El Aalborg se ha mostrado como un equipo muy serio. Jugadores como Anders Due, Enevoldsen o el mediocentro defensivo Augustinussen han dejado una eliminatoria para enmarcar. Pero el conjunto gallego posee potencial para plantar más cara. Seguir leyendo…
El Valencia dice adiós a la Copa de la UEFA con un partido bochornoso en el que no superó al Dinamo de Kiev (2-2) sencillamente porque no le apeteció ganar hasta que ya era demasiado tarde. Los ché estuvieron aletargados en ataque y atontados en defensa. Esta eliminación supone la despedida de la única competición con la que el Valencia podría maquillar una temporada que va abocada al fracaso y a pasar a la historia por cuestiones monetarias y no deportivas.
El Valencia entró al terreno de juego con una desidia impropia de un equipo de fútbol de primer nivel. No respetaron las marcan, no se ayudaron en defensa ni se hicieron las coberturas, y en ataque la situación no era mejor. Ni apoyos, ni desmarques ni nada. Una tibia presión de los ucranianos bastaba para ahogar los inconstantes -por calificarlos de una manera que no suena ofensiva- ataques valencianistas. Seguir leyendo…