Histórico
20 enero 2009Ariel Judas

El fútbol en el país de Obama

obama

La cuestión étnica. Algo de esnobismo. Los reality shows. El boom de Facebook. La entrada en el negocio de los empresarios de la industria del espectáculo. E incluso la vida política de algunos clubes españoles. Todos son factores que en este momento están siendo tomados en cuenta para analizar el crecimiento exponencial del soccer y la MLS en América del Norte.

Si bien la relación personal de Barack Obama con el fútbol de alta competición no parece ir mucho más allá de haber presenciado un partido del West Ham United en Upton Park en el 2003 algunos de los personajes que están incidiendo en mayor medida en el desarrollo de la Major League Soccer creen ver en la llegada del presidente electo a la Casa Blanca la irrupción de grupos étnicos y sociales que hasta ahora no habían tenido una participación de peso en la toma de decisiones políticas importantes en los Estados Unidos y que -además- encuentran en el fútbol una de sus principales aficiones.

El pasado 31 de Octubre, pocos días antes de la elección presidencial, Patrick Goldstein -uno de los principales articulistas del “Los Angeles Times” en materia de cultura y crítica de cine- publicó en el blog de este importante periódico una entrevista a Joe Roth, alguien que parece decidido a marcar un antes y un después en el fútbol de América del Norte.

Aquí está la traducción más o menos precisa -aunque absolutamente honesta- de ese post:

Podrá la elección de Obama convertir al soccer en un deporte realmente popular en los Estados Unidos?

Desde que cerrara su empresa Revolution Studios, Joe Roth (director y productor de cine, considerado como una de las personas más influyentes en Hollywood) se ha mantenido dentro del negocio de las películas. Actualmente está gestionando proyectos para Sony, Fox y Disney, distribuidora para la que está produciendo la versión de Tim Burton de “Alicia en el País de las Maravillas”.

Pese a ello, pasa la mayor parte del tiempo con su nuevo amor, a caballo entre su casa en Los Angeles y Seattle, donde es el socio mayoritario del Seattle Sounders FC, el nuevo equipo en expansion de la Major League Soccer (MLS) que comenzará a jugar en la liga profesional más importante de los Estados Unidos y Canadá en la próxima temporada. Podría ser definido como un auténtico enfermo del deporte –se ha pasado años entrenando el equipo de fútbol de su hijo, es titular de un carísimo abono de temporada en primera fila en el Staples Center, donde juegan como locales los Lakers, y se sabe de memoria estadísticas sobre el baseball más oscuras que las que se adjudican a Bill James (un periodista estadounidense que es considerado una auténtica eminencia en lo que se refiere a la MLB, el máximo escalón del béisbol profesional en América del Norte). Esta condición ha permitido a Roth ver al soccer como un laboratorio donde poder hacer interactuar al marketing basado en las redes sociales de internet con la sofisticación “made in Hollywood”.

Cuando almorcé con él hace unos días, Roth hizo un interesante comentario sobre las coincidencias que existen entre la creciente popularidad que está ganando el fútbol en los Estados Unidos y los grupos étnicos y sociales que han constituido el núcleo duro de los votantes de Barack Obama. El productor no es un observador político neutral. Fue él mismo quien junto a David Geffen (uno de los mayores magnates de la industria discográfica mundial), Jeffrey Katzenberg (el mandamás de Dreamworks) y Steven Spielberg organizó el primer acto de recaudación de fondos para la campaña de Obama en Hollywood a principios del año pasado, en un momento en el que el hoy presidente electo de los Estados Unidos estaba unos 20 puntos por detrás de Hillary Clinton en todas las encuestas dentro de la interna del Partido Demócrata.

“Si tomas el mapa de los Estados Unidos donde Obama tiene más aceptación entre la población americana y lo superpones con otro en donde estén señaladas las ciudades en donde el fútbol es más popular (independientemente de que hablemos de equipos de la MLS, de la USL o de las ligas universitarias) verías alguna coincidencias increíbles”, me dijo. “Los estados azules (el color azul identifica políticamente hablando al Partido Demócrata en Estados Unidos) en las costas Este y Oeste son bastante receptivos con el soccer, y también son áreas donde Obama encuentra una enorme base de apoyo, mientras que el centro del país está lleno de tipos que son enemigos conceptuales del fútbol y de Obama – blancos, de unos 50 años, que escuchan “talk radio” (tertulias políticas -generalmente de derechas- o deportivas) y que solo se interesan por el football (americano, el que se juega con la guinda morada) y el baloncesto.

(Aquí puedes ver cómo ha quedado el mapa electoral estadounidense tras la elección de llevó a la presidencia a Barack Obama).

Antes de adquirir la franquicia de los Sounders, entre cuyos accionistas minoritarios se encuentran el comediante Drew Carey (un actor de muchísimo éxito, fanático absoluto del soccer y que ha rodado en España algunos capítulos de una serie documental sobre el fútbol, en la que incluyó una entrevista un tanto extraña a Raúl en Valdebebas que se puede ver en YouTube… actualmente es el presentador de la versión americana de “El Precio Justo”), Paul Allen (cofundador de Microsoft), y Adrian Hanauer (la historia es larga de contar, pero básicamente este señor es el dueño original de los Seattle Sounders, un equipo que existía antes de la franquicia de la MLS, y que participa de la USL-1, dentro de las ligas menores del fútbol norteamericano), Roth hizo la “tarea para el hogar” estudiando cuales son las regiones en donde el soccer tiene mayor aceptación en Estados Unidos y Canadá.

“La forma en la que norteamérica está cambiando su composición étnica -volviéndose cada vez más latina y afroamericana- va a convertir al fútbol en un deporte de consumo de la misma manera en que esos sectores de la sociedad estadounidense están apoyando a Obama. El crecimiento exponencial del soccer se está produciendo en ciudades donde predomina el pensamiento liberal y existe un alto índice de gente con educación universitaria. Sitios como Seattle, Portland, Boston, Vancouver, Montreal y Los Angeles. Solo basta con echar un vistazo a las aficiones de los equipos de la MLS – son jóvenes y ruidosos, y no difieren tanto del público y los militantes que podrías ver en los actos políticos de Obama”.

Roth ha utilizado técnicas similares para dar a conocer su club de fútbol, que ya ha marcado un récord en la historia de la MLS al vender por adelantado 17.000 abonos de temporada, aún antes de que el equipo existiera formalmente. El productor de éxitos de taquilla se ha dado cuenta del impacto que están generando en Internet sitios como Facebook, y que empleando el modelo de este tipo de redes sociales puede transformar la forma en la que los seguidores de los Sounders se vincularán con el equipo durante la próxima temporada.

Cuando llegó el momento de diseñar el estadio para el equipo de Seattle, Roth aprovechó la experiencia que su socio Hanauer ha obtenido como empresario de Internet. Un viejo conocedor de la comunidad de Seattle, Hanauer fue uno de los primeros inversores en aQuantive, una empresa dedicada a la publicidad en Internet que fue vendida a Microsoft en el 2007 por 6.000 millones de dólares. “Adrian me enseñó que teníamos que involucrar a los aficionados en el proceso,” explicó Roth. “Cuando estábamos debatiendo acerca del nombre del equipo, acordamos que dejaríamos a los fans tomar la decisión. Aquello que dijeran estaría bien.” Los hinchas se inclinaron de una manera abrumadora por la opción de mantener el nombre de Sounders, que había sido la denominación histórica del equipo de la ciudad en las ligas menores.

Roth, inspirado por Drew Carey (un gran conocedor de la actualidad del fútbol europeo) decidió adoptar y adaptar al estilo americano el modelo usado por algunos clubes españoles para elegir a sus autoridades. Los abonados a los Sounders se reunirán tres veces al año en un teatro adyacente al estadio, con capacidad para 7.000 personas. No se tratará de un órgano sin voz ni voto, sino que los “socios” cada cuatro años tendrán la opción de votar para decidir si el Gerente General (entiendo que se trata de una figura similar a la del secretario técnico o director deportivo) se mantiene en su cargo. “Le dije a Adrian: La buena noticia es que eres mi gerente general,” recuerda Roth, “pero la mala es que tendrás las miradas de todos los seguidores encima.”

La idea más arriesgada que Roth introdujo en el mundo del fútbol parece haber sido sacada directamente de Facebook. Cuando los nuevos abonados se conectan a Internet para elegir la ubicación de sus asientos en el estadio, previamente deben contestar un cuestionario sobre sus preferencias: Les gusta estar de pie en la cancha, u optan por estar sentados? Cantan? Alientan? Cuáles son sus jugadores preferidos? Luego de responder a esta serie de preguntas los abonados ven lo que Roth define como “termómetro horizontal” (el lado izquierdo marcado con un color rojo intenso, el derecho en verde), facilitando así la tarea de encontrar la ubicación ideal en el estadio, basandose en los gustos de cada espectador y en la forma de disfrutar y comportarse en la cancha.

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche