La capital francesa lleva instalada en la incomodidad más de tres años. Por entonces, la revuelta que surgió desde la raíz de los suburbios, destrozó los ideales de una ciudad que siempre se había caracterizado por su versatilidad cosmopolita y la facilidad a la hora de atender las exigencias de tan distintas personalidades. Desde aquellas noches en vela con el fuego como protagonista, la ciudad nunca fue la misma. Existe un clima de nerviosismo, un entorno de enorme temor que, en gran medida, parece tener continuación directa en el PSG.
El club parisino por excelencia, único de la capital en toda la Ligue One, ha dejado atrás sus años de ‘gigante’ europeo para verse involucrado de lleno en la lucha por la permanencia y, lo peor de todo, es que la pesadilla continúa con tintes dramáticos pues no es nuevo en estas ‘guisas’ ya que la pasada campaña se salvó en los últimos compases. Con un técnico que pierde caché a cada partido (Paul Le Guen), unos jugadores que reciben amenazas (Jerome Rothen) y unos dirigentes últimamente más preocupados por la venta del club y por sus escarceos con la justicia que por su futuro deportivo, el desastre está más cercano que nunca.
El fútbol inglés puede tener más o menos adeptos, puede resultar más o menos visible según sean los gustos futbolísticos de cada uno, pero lo que nadie puede negarles es que saben dar a sus competiciones un toque de competitividad único. Por todo ello, una competición terciaria como
Pese a ello se esperan estadios llenos, pasiones desatadas y grandes partidos con mucha presión puesto que el formato de sólo un partido a sorteo puro (ya podrían aprender en otros lares), asegura máxima concentración y tensión. No tengo dudas que si mañana
Estos cuartos se presentan apasionantes aunque hay que destacar que ya hay un equipo en semifinales ya que el Evertonvenció la pasada semana pasada (1-2) al West Ham.
Este martes regresa la competición con dos choques llamativos. El Tottenham de Juande Ramos, que se ha levantado en la Premier y que parece tener el sello del técnico español más incrustado, visita Manchester donde le espera un City que pasa por ser una de las revelaciones del año y que tiene en las Copas la ocasión de poner un gran broche a la misma. Además, el líder, Arsenal, visita también el complicado Ewood Park donde un siempre aguerrido Blackburn Rovers se lo pondrá complicado. Wenger realizará cambios ante un equipo que el pasado año ya le dejó fuera en
El ‘plato fuerte’, sin embargo, estará el miércoles ya que en Stamford Bridge se retomará el pulso a un clásico de los últimos años, todo un Chelsea-Liverpool. Ambos vienen, además, de caer en la jornada clave del pasado domingo y han cedido en
El ejemplo copera por excelencia vuelve a reflejarse, ¿se animarán otros a copiarlo de una vez?
El domingo estelar que nos había deparado el calendario de
El derbi londinense (1-0), que ha ganado en rivalidad en los últimos años hasta ser un partido casi emblema dentro del fútbol inglés, fue rocoso, muy físico, jugado a mil por hora y con muchos análisis posibles. Entradas muy duras, a destiempo, mucha pierna suelta, ‘recaditos en cada contacto y, como no podía ser de otra manera, un largo parte de bajas y sanciones.
Como sería la cita que hasta Cesc, un jugador bastante correcto en estas ‘guisas’ debió ser expulsado por una salvaje entrada a Cole en el tiempo de descuento. Y es que nadie se salvó. La jerarquía la tenían John Terry y Touré, los dos zagueros líderes en sus equipos y auténticos fortines, pero la acción fue otorgando protagonismo a partes iguales entre sus compañeros.
Así, esta auténtica guerra dejó las lesiones de Eboue y Terry, además de una más que probable sanción para Ashley Cole que, cansado de los interminables silbidos de la afición Gunner (recordemos que se marchó a os Blues para mejorar su contrato), dejó varios gestos para la galería de ofensas, algo que en el fútbol inglés está muy mal visto y que le dejará secuelas.
Terry cayó lesionado después de haber metido el dedo en varios lances donde salió indemne. Sin embargo, una entrada de Eboué le dejó el tobillo maltrecho y tuvo que abandonar el césped. Ahora, aunque no se conoce aún su lesión, estará fuera unas semanas. En su caso, era cuestión de tiempo puesto que el carácter y entrega del capitán inglés siempre le han ‘marcado’ físicamente.
Como castigado por haber lesionado al zaguero Blue, el próximo en abandonar el choque fue el marfileño Eboue. En su caso, una dura entrada de Joe Cole le va a dejar fuera unos meses. Y es que el africano, puro corazón, juega sobre-excitado y el inglés le cazó en un momento inoportuno que le obligó a marcharse en camilla y con evidentes signos de dolor en su rodilla.
Fue el pequeño parte de guerra de un choque que está dejando a un lado lo deportivo para centrarse en una batalla de pensamientos que no puede deparar nada bueno. Una cosa es la inagotable fuerza física y empeño del siempre aguerrido fútbol británico pero si dejamos escapar de las manos esa cualidad, el próximo paso será con unas muletas. Mejor será ponerle remedio, más ahora que llega Capello.
Aunque un poco tarde, no podía dejar pasar por alto el final del Torneo Apertura 2007 mexicano, que como siempre, analizamos en El Enganche. Atlante y Pumas se disputaron el título en la ronda final, una eliminatoria que pese a que tuvo un vencedor histórico y con multitud de detalles, personalmente fue muy inferior a su rival.
Sin embargo, en Turquía no han querido riesgos que impidan seguir creciendo a su selección y vetaron en seis el número de extracomunitarios en cada plantilla. Casualidad o no, el Fenerbahce tiene un pie y medio en octavos de final de la Champions por vez primera, el Besiktas puede seguir su camino tras mejorar en esta edición (más allá del 8-0 de Liverpool) y el Galatasaray sigue vivo en UEFA. No está de más recordar que Turquía sí estará en la Eurocopa 2008. Visto así, todo parecen buenas noticias en el fútbol otomano pero quien más motivos tiene para sonreír es el modesto Sivasspor.