Histórico
19 mayo 2007Jose David López

La humilde maquinaria de Veh

“Llegamos a un punto donde es necesario cambiar algo”, dijo en febrero de 2006 el presidente del Stuttgart, Erwin Staudt. Una racha desastrosa de sólo 4 victorias en 20 partidos, había obligado al dirigente germano a destituir del cargo al gran Giovanni Trapattoni, que pasaba por ser la mejor baza de una institución que quería regresar a los puestos altos de una Bundesliga que le dejaba de tener respeto.

Ese ‘algo’ que cambió, fue la llegada de un absoluto desconocido en los banquillos germanos, porque más allá de haber dirigido al Hansa Rostock, el sustituto, Armin Veh, no levantaba mucho respeto. Además, se dejó claro que la idea era terminar la campaña con Veh en el banco y empezar de cero para el nuevo curso. Cogió al equipo un viernes y a falta de tres meses para finalizar la temporada, lo dejó en mitad de tabla en una honrosa novena posición.

El trabajo y mentalidad del nuevo técnico, gustó en el Gottlieb Daimler con lo que se le dio la opción de que el nuevo proyecto lo organizara el propio Veh. Un par de refuerzos con más aspecto de ‘experimento’ que de fiabilidad, llevaron a jugadores como Osorio, Pardo, Boka o Hilbert, a su primer gran oportunidad a nivel europeo. Por contra, salieron nombres más mediáticos como Tomasson o Ljuboja , con lo que la sensación de año de prueba estaba aún más patente en el ambiente.

Ese parecer no cambió hasta bien avanzada la competición, porque el Stuttgart fue incapaz de ganar en casa hasta su cuarta cita, pero desde entonces, todo marchó con buen andar gracias a la humildad de quien se sabe inferior. Mientras el Bayern se desplomaba y la Bundesliga parecía quedar entre Schalke y Werder Bremen, a Veh le dio tiempo a trabajar un bloque compacto, con pocos alardes técnicos y con una gran falta de pegada, pero la aparición de Mario Gómez (sin duda el jugador del año en Alemania), la aportación sin precio de los fichajes (gran estrategia de refuerzos) y, sin duda, la fuerza defensiva de Hildebrand bajo palos, dieron fuerza y fe a un equipo elaborado con mimbres, que ha sorprendido a toda la Europa futbolística.

Ahora gritan campeón tras 15 años de sequía en la que hubo una generación quizás de mayor nivel que la actual, pero que quedó a la sombra ante la potencia del Bayern de años atrás. Aquél Stuttgart, que sí apuntaba manera y que, como este, llegó a disputar la Champions, estaba formado por Kuranyi, Hleb, Hinkel, Lahm y el propio Hildebrand. Aquél no pudo labrarse mejor base que este porque no fue campeón, y pese a tener a Félix Magath en el banco y mucho más presupuesto que el actual, no tenía el componente esencial, la humildad.

Foto: AFP

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche