Histórico
19 febrero 2007Jose David López

Se nos escapa de las manos

Vaya por delante que uno ya no sabe cómo poder explicar la situación real del fútbol actual en sus dos puntos básicos: césped y gradas.

Sobre el terreno de juego prima todo aquello que genere un premio enorme a cambio del mínimo esfuerzo, mucho más en semana europea claro. Estabilidad defensiva, tranquilidad empezando por una posesión duradera y a ritmo pausado e intentar afinar la pegada en alguno de los escasos intentos de acercamiento al área contraria. Con esos principios, en algunos casos matizados según las debilidades del rival y las habilidades propias, la mayoría de los partidos se nos van sin dejarnos recuerdo alguno, ningún detalle de que, durante noventa minutos, estuvimos esperando aquél momento de brillantez que nunca llegó.

Priman más que nunca los intereses, y lo peor, es que incluso en Inglaterra -cuna de lo culto en plano futbolístico- pretenden cambiar a base de replicar, las reglas intocables y justas de la competición más antigua del mundo. Wenger y Ferguson deberían saber, mejor que nadie, que cuando no se juega con todo, corres riesgos y con ellos, posibles situaciones inesperadas -como sus empates como local ante Blackburn y Reading-.

En España e Italia la cuestión va por peor camino. Sólo el Sevilla y el Zaragoza han dejado un mínimo de talento proporcional a lo que se espera de ellos. Mientras, el Calcio se decanta totalmente por el neroazurri de un Inter que se pasea en el peor campeonato de los últimos años, y aunque tenga razón Capello, no hay peor premio para el espectador, que el pasado Moggigatte.


Pero, al menos por mi parte, el problema a erradicar dentro de este fútbol parsimonioso de la actualidad, está en las gradas. Italia anda tras ellos -con medidas casi irrisorias- pero el problema ‘grave’ está en Argentina. Es una pena que cada partido que, mediada la segunda mitad, tiene color favorable a la visita, no llegue a su fin porque a la platea local le de por lanzar todo tipo de proyectiles hacia la afición visitante. Esto, nada nuevo, ocurrió en Rosario donde River se aupaba al liderato a costa de Newell´s (1-2).

Estos altercados, tras la semana más dura de los últimos años que ha valido la suspensión del Monumental de River por cinco partidos, puede ir mucho más allá y es que, si continúan estos lamentables datos de violencia sin justificación alguna, el Gobierno puede parar el campeonato -otra vez-. Desde luego, que si el civismo de la gente no reina en una cancha, terminar con el fútbol debe ser la primera medida seria a tomar, por más que nos pese a los que lo amamos desde la barrera.

Fotos: Yahoo

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche